Un nuevo estudio sugiere que una pinta de cerveza contiene una cantidad de vitamina B6 sorprendentemente significativa y que la versión sin alcohol puede ser una de las mejores opciones para obtenerla.
Beber una pinta de cerveza puede aportar "niveles importantes" de una vitamina esencial para el buen funcionamiento del cerebro, según una nueva investigación publicada en el Journal of Agricultural and Food Chemistry. Y eso incluye la versión sin alcohol.
Los investigadores analizaron 65 cervezas alemanas disponibles en el mercado con una técnica de laboratorio recientemente desarrollada y comprobaron que los niveles de vitamina B6 variaban mucho, pero eran de forma sistemática más altos de lo que se pensaba hasta ahora.
La vitamina B6, que el organismo no puede producir por sí solo, es beneficiosa para el cerebro, la sangre y el sistema inmunitario y está presente en una amplia variedad de alimentos. Una ración estándar de cerveza podría cubrir en torno al 15% de las necesidades diarias de B6, según los autores del estudio.
La carencia de vitamina B6 es más frecuente de lo que muchos creen. Alrededor de uno de cada cinco adolescentes europeos presenta niveles insuficientes, mientras que aproximadamente uno de cada diez estadounidenses no alcanza los valores recomendados. Los niveles bajos de B6 se han relacionado con depresión, enfermedades cardiovasculares e inflamación.
Qué concluye el estudio
Tras analizar las 65 cervezas alemanas, las concentraciones totales de vitamina B6 oscilaron entre 95 y más de 1.000 microgramos por litro, según el tipo de cerveza.
Los autores señalaron que "las variaciones en la composición de vitamina B6 se asociaron principalmente a las materias primas y no tanto a la tecnología de elaboración", es decir, importa mucho más qué se utiliza para hacer la cerveza que el proceso en sí.
La cerveza bock, un estilo intenso y con cuerpo elaborado con grandes cantidades de malta de cebada, presentó los niveles más altos, con una media de unos 808 microgramos por litro. Las lager estándar se situaron en torno a los 515 microgramos, mientras que las cervezas de trigo y de arroz mostraron las concentraciones más bajas.
La cebada es el ingrediente clave. Contiene casi cuatro veces más vitamina B6 que el arroz y los autores señalan que la cerveza "elaborada a partir de cebada tiene un contenido total de B6 significativamente mayor".
¿Y qué ocurre con la cerveza sin alcohol?
Los investigadores no encontraron diferencias significativas en el contenido de vitamina B6 entre una lager convencional y su equivalente sin alcohol. Eliminar el alcohol, concluyen, no elimina los nutrientes.
El estudio identificó dos grandes métodos para producir cerveza sin alcohol: limitar la fermentación desde el principio, lo que deja niveles más altos de azúcar en el producto final, o permitir una fermentación completa y después retirar físicamente el alcohol mediante procesos como la destilación al vacío o la filtración por membranas.
Los autores apuntan que esta segunda técnica de elaboración tiene "un impacto positivo" en la concentración de B6.
Algunas lager sin alcohol obtuvieron resultados especialmente buenos. La muestra con mejores valores contenía 761 microgramos por litro, suficiente para que una botella estándar de 500 ml cubra aproximadamente una cuarta parte de la ingesta diaria recomendada de B6 en mujeres.
Entonces, ¿la cerveza es buena para la salud?
En resumen, no. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que no existe un nivel completamente seguro de consumo de alcohol, algo que los autores de este estudio reconocen explícitamente.
El alcohol está clasificado como carcinógeno del grupo 1, la categoría de mayor riesgo, lo que significa que se sabe que causa cáncer en humanos. Su consumo también se asocia a un mayor riesgo de enfermedades hepáticas, problemas cardíacos y efectos negativos en la función cerebral.
El año pasado, una investigación publicada en 'BMJ Evidence-Based Medicine' puso de relieve el posible impacto del alcohol en la salud cerebral. Ese estudio, en el que participaron alrededor de 560.000 personas en el Reino Unido y Estados Unidos, concluyó que un mayor consumo de alcohol se vinculaba a un riesgo más alto de demencia.
"Para cualquiera que decida beber, nuestro estudio sugiere que un mayor consumo de alcohol conduce a un riesgo más elevado de demencia", señaló en un comunicado Stephen Burgess, estadístico de la Universidad de Cambridge.
Otro estudio previo basado en escáneres cerebrales concluyó que consumir una o dos unidades de alcohol al día se asociaba a reducciones del volumen cerebral y a cambios en su estructura, que podrían estar relacionados con la pérdida de memoria y la demencia.
La cerveza, por supuesto, no es la única fuente de vitamina B6. Este nutriente está ampliamente disponible en alimentos cotidianos, especialmente pescado, vísceras, patatas, frutas no cítricas, soja, legumbres, cacahuetes y cereales enriquecidos.