El agente, de 62 años, murió de un infarto mientras participaba en el dispositivo de seguridad por la llegada del crucero afectado por hantavirus a Tenerife.
Un agente de la Guardia Civil falleció este domingo a los 62 años tras sufrir un infarto durante el operativo desplegado con motivo de la llegada del crucero MV Hondius al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife. El dispositivo se activó para gestionar el atraque del buque, afectado por un brote de hantavirus que ha causado varias muertes y contagios entre pasajeros y tripulación.
El guardia civil se encontraba participando en las labores de seguridad y coordinación cuando se produjo el fallecimiento, en una jornada marcada por una intensa actividad policial y sanitaria debido a la compleja operación de desembarco y evacuación de los pasajeros. El suceso ha causado consternación entre sus compañeros y en el ámbito de las fuerzas de seguridad, al producirse en el contexto de un operativo extraordinario.
"Quiero mostrar nuestras condolencias a la familia, a toda la Guardia Civil", lamentó la ministra de Sanidad, Mónica García, al comienzo de una rueda de prensa desde el puerto de Granandilla.
La llegada del MV Hondius a Tenerife se enmarca en la respuesta internacional al brote de hantavirus detectado a bordo del crucero, que obligó a evacuar a los pasajeros y a repatriarlos a sus países de origen bajo estrictos protocolos sanitarios. Mientras España ha descartado dos casos sospechosos, las autoridades internacionales mantienen la vigilancia ante nuevos contagios confirmados en otros países.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido cautela, pero ha subrayado que se trata de un brote localizado, no comparable a una pandemia.
El Gobierno celebra la operación
La evacuación de los pasajeros del MV Hondius, el crucero en el que se ha detectado un brote de hantavirus que ha causado tres muertes, está prácticamente terminada. El operativo internacional, en el que han participado 23 países y que se ha coordinado desde Tenerife, concluirá este lunes con un último vuelo con destino a Países Bajos.
Los primeros en abandonar la isla fueron los 14 pasajeros españoles, todos asintomáticos, que salieron a primera hora del domingo en un avión militar rumbo al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid. Allí permanecerán en cuarentena durante 42 días, contados desde el 6 de mayo, fecha establecida como "día cero" tras una evaluación conjunta de las autoridades sanitarias españolas con la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. Este lunes se conocerán los resultados de las pruebas PCR realizadas.
La ministra García explicó desde el muelle del puerto que finalmente solo despegará el vuelo a Países Bajos, que también trasladará a los seis pasajeros que inicialmente iban a volar a Australia. "Esperamos que a lo largo de la tarde podamos iniciar las labores de desembarque de estos ciudadanos", señaló.
En total, 24 personas saldrán de Tenerife en ese último avión, poniendo fin a una compleja operación de repatriación marcada por estrictos protocolos sanitarios y una coordinación internacional sin precedentes para contener el brote.