Taparse, usar repelente de insectos y eliminar el agua estancada alrededor de la vivienda, aconseja la OMS en Europa, mientras aumentan los casos de virus del Nilo occidental en partes del sur de Europa.
La temporada de transmisión del virus del Nilo Occidental, que suele ir de finales de la primavera al otoño, alcanza su pico entre julio y septiembre. A medida que se notifican casos en Grecia, Italia, España, Rumanía y Macedonia del Norte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) insta a la población de las zonas afectadas a centrarse en la prevención.
"Medidas sencillas como cubrirse, usar repelente de insectos y eliminar el agua estancada alrededor de la vivienda pueden marcar una verdadera diferencia", Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa, afirmó (fuente en inglés) el viernes.
No existe una vacuna autorizada para humanos y el tratamiento se limita al control de los síntomas y a la atención de apoyo en el hospital en los casos graves.
La oficina europea de la OMS recomienda cubrir la mayor parte del cuerpo, limitar el tiempo al aire libre cuando los mosquitos están más activos, al amanecer y al anochecer, aplicar repelente, instalar mosquiteras en ventanas y puertas en el hogar y utilizar redes antimosquitos sobre las camas y los portabebés. Eliminar el agua estancada de macetas, recipientes y otros residuos suprime sus criaderos y reduce así el riesgo.
Qué síntomas hay que vigilar
La mayoría de las personas infectadas con el virus del Nilo Occidental, aproximadamente entre el 70 y el 80%, no desarrolla síntomas.
Quienes sí los presentan pueden sufrir fiebre, dolor de cabeza, cansancio, dolores musculares, náuseas o vómitos y, en ocasiones, erupciones cutáneas o inflamación de los ganglios linfáticos.
"Cualquier persona que desarrolle fiebre alta, erupciones o rigidez en el cuello tras la picadura de un mosquito debe acudir al médico sin demora", advirtió el responsable de la oficina europea de la OMS.
Alrededor de una de cada 150 personas infectadas desarrolla una enfermedad grave que afecta al sistema nervioso central y "puede resultar mortal", señaló Kluge.
Las temperaturas más cálidas favorecen la expansión
Debido al calentamiento global, se espera que la transmisión no deje de aumentar.
"El virus del Nilo Occidental no es una amenaza nueva, pero las condiciones que impulsan su propagación están cambiando rápidamente", explicó Kluge. "Las temperaturas más altas y los veranos más largos están dando a los mosquitos más tiempo y territorio para transmitir este virus".
Grecia ha registrado hasta ahora el aumento más acusado. Las autoridades nacionales han notificado 21 casos humanos confirmados hasta el 22 de julio. Veinte de esos pacientes desarrollaron una enfermedad neuroinvasiva, como encefalitis o meningitis, y 13 siguen hospitalizados.
Italia ha comunicado la expansión geográfica más amplia, con 21 casos confirmados en 17 zonas distintas hasta el 15 de julio. También se han confirmado infecciones de transmisión local en Macedonia del Norte (dos casos), Rumanía (dos) y España (dos).