Un nuevo Eurobarómetro revela que el 52% de los ciudadanos confía en que la UE refuerce la Defensa ante una Rusia agresiva y el EE.UU. de Donald Trump. Aunque el 33% exige más inversión militar, la mayoría de los encuestados todavía se siente seguro a nivel personal.
Con las relaciones transatlánticas en su punto más bajo, Europa busca desesperadamente reivindicar, reforzar y asumir sus propias capacidades de Defensa. Sin embargo, a pesar de los recientes intentos de todo el continente por reforzar la seguridad, la mayoría de los europeos parecen dudar de la capacidad de sus Gobiernos para protegerles, según los últimos datos del Eurobarómetro.
En concreto, más de dos tercios de los europeos creen que su país está amenazado: Francia (79%), Países Bajos (77%) y Dinamarca (76%) registran el mayor número de encuestados que así lo creen, mientras que Eslovenia (50%), Croacia (52%) y la República Checa (52%) registran el menor número.
Al mismo tiempo, los ciudadanos de la UE establecen una clara distinción entre las amenazas para su país y para ellos mismos, ya que la mayoría (51%) no está de acuerdo en que su seguridad personal esté en peligro.
Impulsada por la guerra de Rusia en Ucrania, la UE ha intentado tomar medidas aceleradas en los últimos años para reforzar sus capacidades de Defensa, centrándose en la adquisición conjunta y la expansión industrial.
Entre estas medidas figuran el plan ReArm Europe, destinado a aumentar el gasto en Defensa, y el instrumento de préstamo Acción para la Seguridad en Europa (SAFE), que permite a los Estados miembros pedir préstamos para financiar adquisiciones conjuntas y reforzar la industria europea de Defensa.
Según el Eurobarómetro, la mayoría de los europeos confía en que la UE refuerce la seguridad y la Defensa (52%), sobre todo en países como Luxemburgo (76%), Portugal (74%), Chipre (73%) y Lituania (71%).
Los encuestados más jóvenes, de entre 15 y 24 años, confían más en la UE en materia de seguridad y Defensa que otros grupos de edad, especialmente los mayores de 55 años.
No obstante, un número significativo de europeos está descontento con la cantidad que Bruselas destina a sus capacidades militares. Casi un tercio de los ciudadanos cree que la UE no invierte lo suficiente en Defensa y seguridad, mientras que el 14% piensa que invierte demasiado, según el estudio.
La demanda de una mayor inversión de la UE aumenta con la edad: el 27% de los encuestados de 15 a 24 años dice querer más, cifra que se eleva al 35% de los mayores de 55 años.
El espacio: ¿El futuro de la Defensa y la seguridad?
Los europeos tampoco se limitan a considerar las capacidades terrestres del continente: muchos miran hacia las estrellas.
Alrededor del 53% de los encuestados declararon al Eurobarómetro que la seguridad y la Defensa deberían ser prioritarias para los programas de política espacial de la UE, seguidas de otros ámbitos como el medio ambiente y el cambio climático, y el crecimiento de la industria europea.
Entre las recientes iniciativas espaciales de la UE figura IRIS², una constelación de conectividad multiorbital segura para reforzar la ciberresiliencia y la comunicación estratégica de alta velocidad entre los Gobiernos y ciudadanos de la UE, reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros.
Está previsto que esté plenamente operativa entre 2027 y 2030, pocos años después de que se lanzara la Estrategia Espacial de Seguridad y Defensa de la UE para proteger los activos espaciales del bloque de amenazas como los ataques antisatélite.