La expresión aparece en su nueva guía antiterrorista. En otro documento reciente, la Estrategia de Seguridad Nacional, se recomendaba fomentar a grupos de extrema derecha dentro del Viejo Continente para desestabilizarlo.
La Administración del presidente estadounidense Donald Trump ha acusado a Europa de ser una "incubadora de terrorismo" alimentado por la migración masiva, en una nueva estrategia antiterrorista desvelada el miércoles.
La estrategia también se centra en erradicar a los "violentos extremistas de izquierda", incluidos los grupos "radicalmente protransgénero", a medida que la Administración conservadora de Trump intensifica sus ataques políticos contra sus oponentes.
Además, sitúa a los cárteles de la droga de América Central y del Sur en el centro de los esfuerzos antiterroristas. Pero parte de su lenguaje más contundente se reserva para Europa: "Está claro para todos que grupos hostiles bien organizados explotan las fronteras abiertas y los ideales globalistas relacionados. Cuanto más crezcan estas culturas ajenas, y cuanto más persistan las actuales políticas europeas, más terrorismo estará garantizado", señala la estrategia.
"Como cuna de la cultura y los valores occidentales, Europa debe actuar ahora y detener su deliberado declive", reza la estrategia dirigida por el coordinador antiterrorista Sebastian Gorka, acusado de vínculos con grupos de extrema derecha.
Las nuevas críticas a Europa se producen pocos meses después de que la nueva estrategia de seguridad nacional de Trump afirmara que el continente se enfrentaba a un "borrado civilizatorio" debido a la inmigración. Trump también ha arremetido recientemente contra los aliados europeos de la OTAN por no ayudarle en su guerra contra Irán.
La izquierda resulta una gran preocupación para la Administración del presidente republicano, con la estrategia dirigida a lo que llama "extremistas violentos de izquierda, incluyendo anarquistas y antifascistas." Dice que los esfuerzos antiterroristas de EE.UU. "darán prioridad a la rápida identificación y neutralización de grupos políticos laicos violentos cuya ideología es antiestadounidense, radicalmente protransgénero y anarquista". En concreto, cita el presunto asesinato del aliado de Trump e influencer conservador Charlie Kirk "a manos de un radical que abrazaba ideologías transgénero extremas".
Desde su vuelta al poder el año pasado, Trump ha demonizado cualquier reconocimiento de la diversidad de género y de las personas transgénero. Se jacta regularmente de cómo su Administración ha prohibido a las mujeres trans en los deportes femeninos y poco después de su toma de posesión firmó una orden ejecutiva proclamando que solo hay dos géneros.