“El reto de la arquitectura bioclimática consiste en aprovechar las condiciones climáticas al máximo para favorecer nuestro confort”. Éric Bussolino, arquitecto implicado en la construcción de la terminal ‘llegadas’ del aeropuerto de La Reunión explica por qué la obra es “un acto militante”.
El clima local, la geografía y la geología son esenciales para los arquitectos e ingenieros bioclimáticos. Para construir la terminal de ‘llegadas’ del aeropuerto de La Reunión, el edificio se ha construido perpendicularmente a la de ‘salidas’, con el fin de aprovechar la fuerza y la intensidad de los vientos alisios procedentes del este. Éric Bussolino, arquitecto y director de ingeniería y medioambiente, de AIA Life Designers explica el carácter militante y las soluciones técnicas de este proyecto que, desde su inauguración hace un par de años, está haciendo escuela en el sector aeroportuario.
Una cubierta en forma de alas de avión y ventanas inteligentes
La isla situada en el Trópico de Capricornio en pleno océano Índico tiene un clima tropical, con periodos ciclónicos. “En un clima tropical, se busca evitar el calor y se implementan soluciones como la ventilación natural. Además, en función de la intensidad del viento, las ventanas de lamas tienen tres posiciones: una semicerrada, otra semiabierta y una posición completamente abierta, lo que permite generar un flujo de aire más o menos importante. El sistema está conectado a una estación meteorológica que mide tanto la intensidad del viento como la posible aparición de lluvia, lo que puede implicar el cierre de las ventanas. Por otra parte, se ha trabajado la forma de la cubierta que es aerodinámica, como el ala de un avión, lo cual permite acelerar la velocidad del viento para obtener una velocidad óptima en la parte superior”.
En otros climas más fríos, la arquitectura bioclimática intentaría más bien sacar partido del sol. En la terminal del aeropuerto reunionés, sin embargo, se han tratado por ejemplo las ventanas de cristal y se “han estudiado todas las sombras proyectadas sobre el edificio para evitar que los cristales estén demasiado expuestos al sol. En el fondo, el reto de la arquitectura bioclimática consiste en observar las condiciones climáticas y aprovecharlas al máximo en función de las exigencias de confort del usuario. Y existen diferentes soluciones arquitectónicas que pueden adaptarse y aplicarse en todos los países del mundo y a todo tipo de proyectos», concluye.