Un día después de uno de los peores ataques rusos contra Kiev desde 2022, Moscú insta a extranjeros y diplomáticos a dejar la capital ucraniana y descarta reducir sus ataques.
Rusia ha pedido a los ciudadanos extranjeros y a los diplomáticos que viven en Kiev que abandonen la ciudad y ha advertido de que planea lanzar nuevos ataques contra la capital ucraniana y sus "centros de decisión".
La advertencia de evacuación llega un día después de que Rusia lanzara una masiva oleada de misiles y drones en uno de sus mayores ataques contra Kiev desde 2022, que dejó dos personas muertas y más de 90 heridas.
"En las circunstancias actuales, las Fuerzas Armadas rusas empiezan a lanzar ataques sistemáticos contra instalaciones militar-industriales ucranianas en Kiev", señaló el Ministerio de Exteriores ruso en un comunicado.
"Los ataques tendrán como objetivo tanto los centros de decisión como los puestos de mando. Advertimos a los ciudadanos extranjeros, incluido el personal de misiones diplomáticas y organizaciones internacionales, que abandonen la ciudad lo antes posible".
El presidente ruso, Vladímir Putin, sostiene que el ataque fue una represalia por una ofensiva ucraniana días antes contra una escuela de formación profesional que causó la muerte de 21 personas en la región ocupada de Lugansk.
A comienzos de este mes, Rusia ya instó a los ciudadanos extranjeros y a los diplomáticos a abandonar Kiev cuando amenazó con lanzar ataques masivos contra el centro de la capital si Ucrania alteraba un desfile militar en la Plaza Roja.
Embajadores visitan las zonas destruidas
El lunes se pudo ver a vecinos y autoridades retirando los escombros dejados por el ataque del domingo, que causó al menos dos muertos y 91 heridos, según Tymur Tkachenko, jefe de la Administración Municipal de Kiev.
Según Rusia, entre las armas utilizadas por Moscú se encontraba el misil hipersónico Oreshnik, que puede volar a diez veces la velocidad del sonido y es capaz de transportar cabezas nucleares.
Mientras tanto, más de 70 embajadores, encabezados por el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, visitaron los lugares alcanzados por los bombardeos rusos, entre ellos viviendas, edificios residenciales y un mercado. Uno de los vendedores, que había trabajado durante más de 20 años en el mercado, regresó para encontrarse con que se había incendiado por completo.
"Tengo 45 años. 20 años de mi vida y de trabajo los he pasado aquí. Aquí hay mucha gente que se ha quedado sin empleo y sin casa", afirmó Zhana Kuzmak. Otro vendedor, Vitaly Mykolaevych, añadió: "Trabajábamos duro aquí todos los años para ganarnos la vida. Teníamos clientes y amigos, y en una hora todo se terminó".
Los vendedores confían en que las autoridades locales les ayuden a reconstruir el mercado. Oleksii Kauleb, ministro de Desarrollo de Comunidades y Territorios de Ucrania, señaló que en las últimas 24 horas habían recibido 986 solicitudes de compensación por viviendas destruidas a través de la aplicación estatal Diia, y agregó: "Esto muestra la magnitud de la destrucción y, al mismo tiempo, la demanda de una recuperación rápida por parte de la población". Rusia lanza ataques casi diarios contra Ucrania desde el inicio de la invasión a gran escala de su vecino, en febrero de 2022.