La ola de ataques coincidió con las noticias sobre un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que abre una vía a la paz en Oriente Medio y subraya la falta de avances hacia el fin de más de cuatro años de guerra en Ucrania.
Rusia lanzó durante la noche del domingo al lunes una andanada de misiles contra varias de las principales ciudades ucranianas, en ataques que causaron al menos nueve muertos y provocaron un incendio en la histórica catedral de la Dormición de Kyiv.
La nueva ola de ataques coincidió con las noticias de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que deja entrever una vía hacia la paz en la guerra de Oriente Medio, subrayando la ausencia de avances hacia el final de más de cuatro años de combates en Ucrania.
Cinco rescatistas murieron durante las labores de extinción de incendios en el noreste de Ucrania y al menos otras cinco personas resultaron heridas por los bombardeos rusos sobre la ciudad de Járkov, informó el lunes el ministro del Interior, Ígor Klimenko.
La ofensiva causó además la muerte de otras cuatro personas en la capital, donde se declaró un incendio en el recinto del complejo Kiev Pechersk Lavra, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, y ardió el tejado de la catedral de la Dormición.
Testigos vieron a vecinos correr por las calles en busca de refugio mientras los proyectiles eran interceptados en el cielo y restos incandescentes caían sobre distintos puntos de la ciudad, según pudieron comprobar periodistas en la capital.
Más de una docena de camiones de bomberos rodearon la catedral mientras los equipos trabajaban sin descanso para sofocar las llamas desde el interior y desde plataformas aéreas, comprobó sobre el terreno un periodista de la agencia AFP. En uno de los laterales del templo se apreciaba un gran boquete y desde el techo, parcialmente destruido, salían llamas.
"Nuevos ataques rusos"
Según informó en enero el Ministerio de Cultura, ataques rusos anteriores ya habían dañado varios edificios del complejo. El jefe de la administración militar local, Tímur Tkachenko, condenó el "ataque directo" contra el recinto.
Al menos 23 personas han resultado heridas en la capital y 140.000 vecinos de los distritos del norte se han quedado sin suministro eléctrico. La ciudad de Járkov, en el noreste, también fue blanco de ataques con misiles.
"Cinco rescatistas del Servicio Estatal de Emergencias murieron durante las labores de extinción de incendios como consecuencia de un nuevo ataque ruso", detalló en Telegram el ministro Klimenko. Al menos otras nueve personas resultaron heridas.
El jefe de la administración militar de la región de Dnipropetrovsk, Oleksandr Ganzha, indicó que la ciudad de Dnipró también había sido atacada, con una persona herida. El responsable de la región de Sumy, Oleg Grigórov, señaló que tres personas, entre ellas un menor, habían resultado heridas en el distrito nororiental.
Un ataque ucraniano con dron causó la muerte de tres personas e hirió a otras tres en la ciudad rusa de Tula, a unos 200 kilómetros al sur de Moscú, informó el lunes el gobernador regional, Dmitri Mílyaev.
Negociaciones de paz
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y el líder ruso, Vladímir Putin, llamaron el domingo a su homólogo estadounidense, Donald Trump, para abordar la guerra en Ucrania.
Zelenski afirmó en X que habían "analizado cuestiones que podrían ayudar a lograr la paz ahora", mientras que su asesor Dmytro Litvyn declaró a la prensa que estaba satisfecho con una "conversación bastante sustantiva sobre todo" entre los mandatarios.
El Kremlin señaló que la conversación entre Putin y Trump se centró en las negociaciones de paz con Estados Unidos e Irán.
La invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia se ha convertido en el peor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con miles de civiles y cientos de miles de soldados muertos.
Ante los bombardeos casi diarios de sus ciudades con drones y misiles rusos, Ucrania ha intensificado en las últimas semanas sus propios ataques aéreos, que asegura que se dirigen principalmente contra la infraestructura petrolera rusa para mermar los beneficios con los que financia la guerra.
El asesor del Kremlin Yuri Ushakov declaró a la prensa que "los enviados especiales del presidente de Estados Unidos Steve Witkoff y Jared Kushner, actualmente muy implicados en los asuntos iraníes, regresarán pronto a Rusia".