El Mundial ya está en marcha, el mayor evento deportivo del año, seguido por millones, pero por ahora el ambiente es apagado, las ventas de entradas y hoteles decepcionan y los problemas migratorios, sobre todo en Estados Unidos, acaparan titulares.
El Mundial ya está en marcha, uno de los mayores acontecimientos del año. Unirá al mundo, creará un ambiente de amistad y fiesta y dejará la política fuera.
¿De verdad?
De esto hablan en la última edición de 'The Ring' dos eurodiputados, Rasmus Andresen, de Alemania (Verdes), y Lukas Mandl, de Austria (Partido Popular Europeo).
Desde esta semana, la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA acaparará la atención de millones de personas en todo el planeta. Pero los titulares no se limitarán a las páginas de deportes, pocas veces la política del fútbol ha alimentado debates tan controvertidos en la previa del torneo tradicional como este año.
Todo empieza con la decisión de otorgar el torneo, por primera vez, a tres países anfitriones (Canadá, México, Estados Unidos) que abarcan medio continente y en el que participarán 48 selecciones y más de 1.200 jugadores.
Y sigue con precios de entradas disparados, boicots de aficionados, seguridad, Irán, Congo, Trump, racismo, la lista es larga.
¿Ha llegado por fin el deporte más popular del mundo a las más altas esferas de la política global? ¿El fútbol ha dejado de ser 'solo un deporte'? ¿Y qué futuro le espera al Mundial?
¿O es el fútbol ante todo un espectáculo privado que aporta alegría y entretenimiento a la vida de las personas?
Para Lukas Mandl, el Mundial es un acontecimiento que merece celebrarse, más allá de todos los problemas y polémicas.
"Durante estas pocas semanas, el fútbol convierte al mundo en una familia. Convertirlo en algo político o elitista no ayuda".
Con ello, Mandl se alinea con los organizadores.
"En nuestro mundo dividido, necesitamos ocasiones para unirnos, y el próximo Mundial de la FIFA será una gran celebración de la unión", afirmó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en un congreso de la UEFA en Bruselas a comienzos de este año.
"Para todas las miles de millones de personas del mundo (...), nuestra responsabilidad es ofrecerles competiciones, 90 minutos de partido, más el tiempo añadido, en los que puedan olvidar sus dificultades, los problemas que tienen en casa, en el trabajo, en sus países".
Pero quizá como nunca antes, el Mundial llega cargado de controversias políticas, desde entradas inasumibles hasta cuestiones migratorias y acusaciones de racismo.
Son sobre todo los precios de las entradas los que han hecho que muchos aficionados se lo piensen dos veces antes de viajar a Norteamérica para el torneo.
"El fútbol no debe convertirse en un campo de juego para inversores y algoritmos de fijación de precios. Cuando los aficionados son expulsados de los estadios por los precios y los clubes se convierten en activos dentro de redes de propiedad global, corremos el riesgo de perder el valor social y comunitario que hace especial al deporte", advirtió Rasmus Andresen.
"Europa ya no puede permitirse quedarse de brazos cruzados. Necesitamos normas sólidas sobre propiedad, transparencia y precios de las entradas para devolver a los aficionados al corazón del juego y proteger el fútbol como un bien público, no solo como un negocio lucrativo".
Las próximas semanas dirán si el Mundial puede mantener el esplendor de otras épocas.
The Ring está presentado por Stefan Grobe, producido por Luis Albertos Altarejos y Amaia Echevarria, y editado por Vassilis Glynos.
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