La Cruz Roja ucraniana informó de que su almacén humanitario en Kiev quedó destruido en los ataques, y se perdió ayuda y equipos valorados en 1,5 millones de euros.
Los servicios de emergencia de Ucrania anunciaron el viernes que habían recuperado tres cuerpos más tras el gran ataque nocturno de Rusia contra Kiev a comienzos de semana, lo que eleva el balance de fallecidos a 30.
Entre la noche del miércoles y la mañana del jueves, las fuerzas rusas lanzaron una oleada de ataques con misiles y drones contra la capital ucraniana, que habría alcanzado más de 20 puntos de la ciudad y dejado más de 90 heridos, en lo que el alcalde local describió como el "ataque más masivo" de Moscú contra Kiev.
La Fuerza Aérea ucraniana informó de que el ataque implicó 570 medios de ataque aéreo, entre ellos cuatro misiles Zircon, 24 misiles balísticos Iskander y 496 drones tipo Shahed.
La rama ucraniana de la Cruz Roja señaló que su almacén humanitario en Kiev había sido destruido en los bombardeos, con la pérdida de unos 1,5 millones de euros en ayuda y equipamiento.
Responsables europeos han expresado su indignación tras el ataque, y la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, ha pedido nuevas sanciones contra Moscú.
"Hoy propondré sancionar a más entidades que apoyan el complejo militar-industrial de Rusia en respuesta a estos ataques. Cuanto más ataque Moscú a civiles, más sanciones deberán imponerse", afirmó el jueves.
Otras dos personas murieron en un ataque con drones contra la zona de Romny, en la región nororiental de Sumy, durante la noche del jueves, según Oleh Hryhorov, jefe de la Administración Militar de la región de Sumy.
Hryhorov indicó que los drones alcanzaron un edificio residencial de la zona, donde causaron la muerte de dos mujeres e hirieron a un hombre.
Otras 11 personas resultaron heridas en ataques contra la región suroriental de Zaporiyia, según Ivan Fedorov, jefe de la Administración Militar de la región de Zaporiyia.
Tras el ataque contra Kiev, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski reiteró su petición de reforzar las defensas antibalísticas, mientras se reduce el suministro a Ucrania de interceptores Patriot de fabricación estadounidense.
"Si, por supuesto, la OTAN todavía significa algo para los aliados, Europa debe contar con una capacidad suficiente propia para defenderse de todo tipo de amenazas, incluida esta, los misiles balísticos rusos", afirmó en un discurso en vídeo.
"Llevamos mucho tiempo hablando con la Administración estadounidense de licencias para la producción de sistemas Patriot", prosiguió. "Para proteger la vida de forma fiable, necesitamos nuestra propia producción, producción europea aquí en Ucrania".
En los últimos meses, Ucrania ha intensificado sus propios ataques contra la industria energética rusa, especialmente contra instalaciones petroleras.
A comienzos de esta semana, Zelenski anunció que sus fuerzas habían atacado por segunda vez una refinería de petróleo en Ufa, capital de Bashkortostán. Señaló que la instalación era "uno de los mayores productores de lubricantes de Rusia".
Los ataques ucranianos contra la infraestructura energética rusa han desencadenado una crisis de combustible en Rusia y en los territorios ocupados por el país, con largas colas en las gasolineras y un suministro limitado.