Kiev afirma que los ataques son una justa represalia por más de cuatro años de bombardeos rusos sobre Ucrania y un intento de obligar a Moscú a negociar.
Ataques con drones ucranianos alcanzaron el viernes refinerías de petróleo en el sur de Rusia y el puerto de Taganrog, en el mar de Azov, donde las autoridades declararon el estado de emergencia y evacuaron a parte de la población, según informaron fuentes oficiales.
Kiev ha intensificado en los últimos meses sus esfuerzos para mermar la capacidad financiera de Moscú en la guerra contra Ucrania, golpeando infraestructuras energéticas en ataques de represalia y provocando una escasez de combustible en todo el país.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas habían derribado más de 370 drones ucranianos, incluidos aparatos sobre la región de Moscú.
En el puerto de Taganrog, cerca de la Ucrania ocupada, vídeos difundidos en redes sociales mostraban columnas de humo elevándose sobre la ciudad.
El gobernador local, Yuri Slyusar, declaró que visitó el puerto tras los "masivos" ataques nocturnos. "Continúan los trabajos para extinguir el incendio de productos petrolíferos en el puerto marítimo".
Slyusar indicó que varias decenas de vecinos de la ciudad habían sido trasladados a alojamientos temporales.
"Les hablé con franqueza, por desgracia, no será posible apagar este tipo de incendio rápidamente", señaló.
Antes, Slyusar había informado de que los drones habían impactado contra dos "depósitos de petróleo" en la localidad de Azov.
En la vecina región de Krasnodar, las autoridades señalaron que los drones provocaron un incendio en la refinería de petróleo de Ilsky. Las autoridades no informaron de víctimas.
El líder ruso, Vladimir Putin, ha reconocido que los ataques ucranianos están provocando una escasez de combustible y ha asegurado que tienen como objetivo dividir a los rusos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, preguntado por los ataques de Kiev durante una reunión esta semana con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, pareció avalar la campaña.
"Es una escalada, pero también es una escalada que puede ayudar a llegar a un final", afirmó Trump.
El Kremlin aseguró que la presión militar ucraniana no le obligará a hacer concesiones. "Observamos ciertas ideas equivocadas dentro de la Administración de la Casa Blanca, según las cuales aumentar la presión militar puede ayudar a avanzar hacia un acuerdo de paz. Es una visión errónea", declaró a los periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Kiev sostiene que los ataques son una justa represalia por los bombardeos rusos sobre Ucrania, que se prolongan desde hace más de cuatro años, y que buscan obligar a Rusia a sentarse a la mesa de negociación.
El jefe del Ejército ucraniano advierte: la guerra aún no ha llegado a "un punto de inflexión"
Mientras tanto, el comandante en jefe de las fuerzas ucranianas, Oleksandr Syrsky, afirmó el viernes que un punto de inflexión en la guerra con Rusia "sigue estando muy lejos", pese a celebrar una serie de éxitos recientes de sus tropas.
El Ejército de Kiev ha frenado en los últimos meses el avance ruso en buena parte de la línea del frente y ha llevado a cabo una serie de importantes ataques de largo alcance contra refinerías de petróleo rusas.
En Ucrania y entre sus aliados en el exterior son muchos quienes consideran que las tropas de Kiev han pasado a la ofensiva en esta guerra que dura ya más de cuatro años.
En un mensaje en redes sociales en el que resumía la primera mitad del año, Syrsky destacó la reducción del número de "frentes ofensivos activos" y señaló que los asaltos rusos se habían reducido a la mitad.
"En cuanto al ritmo de avance, las dos partes han alcanzado de facto la paridad", afirmó Syrsky. "Al mismo tiempo, no hay que subestimar al enemigo. Seguimos lejos de un punto de inflexión en la guerra", añadió.
Syrsky añadió que Ucrania había llevado a cabo ataques con éxito contra 697 objetivos dentro de Rusia en los últimos seis meses, al intensificar su propia campaña de represalias de largo alcance.