Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó seis misiles balísticos Iskander, cuatro misiles de crucero Kh-59/69, dos misiles antirradiación Kh-31 y 121 drones de ataque contra Ucrania durante la noche.
Ataques con misiles rusos contra Kiev durante la noche han dejado al menos 11 personas heridas y han provocado incendios en varios puntos de la capital, según han informado las autoridades este sábado por la mañana.
En una serie de mensajes en Telegram, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, afirmó que la ciudad estaba siendo atacada con misiles balísticos y advirtió a los residentes que permanecieran en los refugios antiaéreos.
"Los primeros informes apuntan a un impacto en un edificio no residencial en el distrito Sviatoshynskyi. Una subestación transformadora está ardiendo en el distrito Darnytskyi. En el distrito Solomianskyi se ha declarado un incendio en un edificio de oficinas de tres plantas", escribió.
El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania informó de que diez personas, entre ellas un menor, habían resultado heridas en los ataques.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia lanzó seis misiles balísticos Iskander, cuatro misiles de crucero Kh-59/69, dos misiles antirradiación Kh-31 y 121 drones de ataque contra Ucrania durante la noche.
Las defensas aéreas locales interceptaron 111 de esos drones y dos misiles Kh-59/69, añadió la Fuerza Aérea, que citó datos preliminares.
Este nuevo ataque se produce después de que Moscú lanzara la semana pasada una intensa andanada de drones y misiles contra Kiev, en la que murieron al menos 30 personas y se alcanzaron más de 20 objetivos en toda la ciudad.
Klitschko calificó aquel bombardeo como el "ataque más masivo" de Rusia contra la capital.
La Fuerza Aérea ucraniana señaló que las fuerzas rusas emplearon 570 medios aéreos de ataque en esas ofensivas, entre ellos cuatro misiles Zircon, 24 misiles balísticos Iskander y 496 drones tipo Shahed.
En otro punto del país, ataques rusos en la región oriental de Donetsk causaron siete muertos y 21 heridos el viernes, según las autoridades locales.
En respuesta a los ataques rusos, Kiev ha estado golpeando la industria energética de Moscú, atacando instalaciones petroleras como refinerías, depósitos y terminales con el objetivo de mermar una de las fuentes de ingresos estatales más cruciales para el presidente ruso Vladímir Putin.
Estos ataques ucranianos han desencadenado una crisis de combustible en toda Rusia y en los territorios ocupados, con largas colas en las gasolineras y un encarecimiento de los precios que han obligado a Moscú a imponer una prohibición a las exportaciones de diésel mientras trata de mitigar el impacto en su economía y en la población.
El viernes, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski afirmó que sus fuerzas habían atacado una refinería de petróleo en Omsk, así como varias instalaciones petroleras en las regiones de Saratov, Rostov, Tver, Stavropol y Krasnodar a lo largo de la semana.
Pese a estos avances, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania ha advertido de que el punto de inflexión en la guerra contra Rusia sigue estando "muy lejos".
"El agresor no ha renunciado a sus planes de ocupación total de las regiones de Lugansk y Donetsk", escribió esta semana en las redes sociales. "Buscan ampliar sus operaciones ofensivas en las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia, así como establecer y expandir una zona de seguridad en las regiones septentrionales de Ucrania".