La ONU ha verificado la muerte de 16.431 civiles en Ucrania desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, entre ellos 803 niños. Aprovechando la escasez de misiles de defensa aérea de Ucrania, Rusia ha intensificado en los últimos meses sus bombardeos contra zonas urbanas muy pobladas.
En junio murieron en Ucrania más civiles que en cualquier otro mes desde abril de 2022, según informó el martes la ONU, coincidiendo con la intensificación por parte de Rusia de sus ataques con misiles de largo alcance.
Aprovechando la escasez de misiles de defensa aérea de Ucrania, Rusia ha intensificado en los últimos meses sus bombardeos contra zonas urbanas densamente pobladas, en especial la capital, Kiev.
"Al menos 293 civiles murieron y 1.990 resultaron heridos en Ucrania en junio de 2026", dijo la misión de observación de los derechos humanos de la ONU en Ucrania. Es la cifra mensual más alta desde abril de 2022, el segundo mes completo de la invasión rusa, que se prolonga ya desde hace cuatro años y medio.
"El aumento se debió principalmente a los ataques de largo alcance de la Federación de Rusia, que afectaron sobre todo a centros urbanos alejados del frente", añadió la ONU. En los seis primeros meses de 2026 el número de muertes civiles verificadas en Ucrania fue de 1.396, un 37% más que el año pasado y más del doble que en 2024.
Las autoridades rusas también han informado de un aumento de las víctimas civiles en territorio ruso, y hablan de 250 civiles muertos en los seis primeros meses de 2026, un incremento interanual del 121%, según el informe.
En total, la ONU ha registrado 16.431 muertes civiles verificadas en Ucrania desde la invasión rusa de febrero de 2022, entre ellas 803 niños. Pero la organización advierte de que esa cifra probablemente está muy por debajo de la real, ya que no puede verificar cuántas personas murieron en los combates más intensos al inicio de la guerra en zonas actualmente bajo control ruso, incluidas Mariúpol y Lisichansk, donde se cree que murieron miles de personas.
Ucrania parece haber estabilizado el frente en los últimos meses, pero el agotamiento de sus reservas de defensa aérea desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán ha dejado sus ciudades expuestas a los bombardeos rusos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, presiona a Estados Unidos y a sus aliados europeos para que ayuden a cubrir ese déficit. Las conversaciones para poner fin al conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial están prácticamente congeladas.