Hans Leijtens defiende que una protección eficaz de las fronteras es compatible con los derechos fundamentales y por qué, pese al avance de la IA, Frontex sigue apostando por las personas.
Hans Leijtens es teniente general neerlandés y desde el 1 de marzo de 2023 ejerce como director ejecutivo de Frontex, la agencia de la Unión Europea responsable de la protección de las fronteras exteriores. Antes sirvió durante muchos años en la Real Gendarmería de los Países Bajos, de la que fue comandante, y formó parte del consejo de administración de Frontex. En su labor subraya la importancia de la cooperación, la transparencia y el respeto de la ley y de los derechos fundamentales.
Desde que asumió el puesto de director ejecutivo, Hans Leijtens se ha hecho cargo de una agencia sometida a una fuerte presión. Frontex se enfrenta a acusaciones de falta de control sobre el respeto de los derechos humanos en las operaciones fronterizas.
Leijtens no juzga los cambios solo desde su propia perspectiva. Insiste en que lo esencial es cómo perciben la labor de la agencia los Estados miembros y las instituciones europeas. El director de Frontex señala que en los últimos años se ha aplicado una serie de reformas destinadas a reforzar la transparencia y a reconstruir la confianza en la agencia.
"Lo que más echaban en falta era la confianza en que actuamos de manera correcta y adecuada. Es un equilibrio delicado, se pierde con facilidad y hay que cuidarlo constantemente", señala Leijtens. Frontex ya no desempeña solo un papel de coordinación. Tras los cambios en la normativa europea en 2019, la agencia se ha convertido en un actor operativo.
Sus agentes apoyan directamente a las guardias fronterizas de los Estados miembros sobre el terreno, con su propio equipamiento y con las competencias que les otorgan el derecho europeo y las legislaciones nacionales. A la vez, Leijtens subraya que el intercambio de información con otros servicios se realiza dentro de marcos jurídicos muy claros y bajo el control de las autoridades de protección de datos.
Las mayores amenazas, el mar Mediterráneo y la frontera con Bielorrusia
Aunque, según los datos de Frontex, el número de cruces irregulares de las fronteras de la UE desciende por tercer año consecutivo, el director de la agencia advierte contra lecturas excesivamente optimistas.
Según explica, los principales retos siguen siendo hoy dos rutas migratorias, de Libia hacia la isla griega de Creta y de Argelia hacia las Baleares españolas. Ambas figuran entre los itinerarios más peligrosos hacia Europa. "No se trata solo de las cifras, sino también del riesgo inherente al viaje. El paso por la parte central del mar Mediterráneo sigue siendo con diferencia el más peligroso".
Leijtens recuerda que solo este año han muerto ya más de 1.000 personas al intentar cruzar el Mediterráneo. El segundo foco de especial preocupación sigue siendo la frontera de la Unión Europea con Bielorrusia.
El director ejecutivo de Frontex califica la situación de excepcional, porque, a su juicio, la migración se ha utilizado allí como instrumento de presión política. "Sabemos que al otro lado de la frontera todo está bajo el control absoluto de las autoridades. Nada ocurre allí por casualidad".
Leijtens ha visitado en dos ocasiones la frontera entre Polonia y Bielorrusia. Recuerda que en esas visitas le acompañó el comandante en jefe de la Guardia Fronteriza polaca y que quedó impresionado por la forma de trabajar de los agentes polacos. Al mismo tiempo subraya que el alcance de la presencia de Frontex depende de la decisión de cada Estado miembro. "Estamos disponibles, pero es Polonia quien define sus necesidades".
"Las nuevas tecnologías cambiarán la gestión de las fronteras, pero no sustituirán a las personas"
Frontex ya utiliza drones, sistemas de análisis avanzados y tecnologías que apoyan la vigilancia y la gestión de las fronteras. Cada vez cobra más peso la pregunta sobre el papel de la inteligencia artificial en este proceso.
Hans Leijtens no duda de que la automatización no eliminará a los agentes. A su juicio, el futuro pasa por integrar a las personas, la tecnología y la información de inteligencia. La inteligencia artificial puede agilizar el análisis de datos o la identificación de amenazas, pero, subraya, la implantación de estas herramientas debe hacerse con mucha cautela. "Al final, la inteligencia artificial tiene que estar bajo control humano".
El director ejecutivo de Frontex considera además que las tecnologías modernas deben servir ante todo para facilitar la vida a los viajeros legales y permitir que los agentes se concentren en quienes suponen una amenaza.
Paralelamente, la agencia se prepara para nuevos desafíos ligados a la guerra en Ucrania. Frontex apoya a los países que comparten frontera con Ucrania, incluida Moldavia, y refuerza la cooperación con los servicios ucranianos. En opinión de Leijtens, será tan importante como la situación actual el momento en que termine la guerra y se reconstruya la seguridad en las fronteras, cuando aumente el riesgo de delincuencia transfronteriza.
Al referirse a los problemas en la puesta en marcha del sistema europeo de entradas y salidas (EES), el director de Frontex insiste en que la agencia no es responsable de su funcionamiento, pero está preparada para apoyar a los Estados miembros allí donde surjan dificultades.