El presidente del Gobierno ha remitido una carta a la Comisión y al Consejo Europeo en la que denuncia la actitud de determinados países tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta. En el escrito reclama una videoconferencia urgente de ministros de Interior.
Pedro Sánchez ha dirigido una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, en la que expone su malestar por la manera en que algunos Gobiernos han respondido a la crisis migratoria vivida en Ceuta durante los últimos días.
El texto, fechado este sábado, llega después de que el jefe del Ejecutivo calificara de "ataque" y de "violación de la integridad territorial" la entrada irregular de miles de personas procedentes de Marruecos.
En la misiva, el presidente sostiene que la reacción de los socios comunitarios ha sido, en sus propias palabras, bastante desigual. Mientras la mayoría de los países ha mostrado apoyo y ha ofrecido ayuda, otros han optado por criticar a España e, incluso, han planteado su exclusión temporal del espacio Schengen.
Sánchez no cita nombres, aunque el contenido apunta con claridad hacia la posición adoptada por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. El presidente atribuye esas posturas a prejuicios, bulos, desconocimiento o cálculo político, y las tacha de egoístas, polarizantes y contrarias a la legalidad europea.
Sánchez recuerda además, apoyándose en datos de Frontex, que la frontera exterior española es una de las menos permeables de la Unión, con un volumen de entradas irregulares que equivale a la mitad del registrado en Italia entre 2021 y 2026. Con ese argumento, el presidente busca desmontar la idea de que Ceuta representa un fallo del sistema fronterizo español y, de paso, cuestiona la coherencia de quienes piden sanciones para España.
La gestión de la crisis en las últimas horas
El presidente defiende en su carta la actuación del Gobierno durante la emergencia. Según explica, en menos de 48 horas se ha logrado restablecer el control fronterizo, se ha ofrecido asistencia humanitaria a las personas que cruzaron y se ha procedido a la devolución de prácticamente la totalidad de quienes entraron de manera irregular.
Todo ello, subraya, se ha realizado en coordinación con las autoridades marroquíes y con escaso respaldo de otros países europeos, en el marco de una política migratoria que, a su juicio, ha permitido a España reducir de forma notable las llegadas irregulares en los últimos años.
El texto añade que esa misma política ha permitido a España colaborar con otros socios comunitarios cuando estos han atravesado situaciones similares, como ocurrió con la crisis fronteriza entre Bielorrusia y varios países de Europa del Este en 2021, o con la llegada masiva de migrantes a Lampedusa en 2023.
Petición de una reunión urgente
El presidente pide formalmente al Consejo Europeo que convoque cuanto antes una videoconferencia extraordinaria con los ministros de Interior de los Estados miembros. En sus términos, ese encuentro debería servir para fijar una respuesta común ante episodios de este tipo y para dejar claro que la vigilancia de las fronteras exteriores es una responsabilidad compartida por todos los países de la Unión, no solo por aquellos situados en primera línea.
Sánchez concluye la carta apelando al liderazgo de Von der Leyen para que la Unión Europea reaccione, según sus palabras, de forma rápida, eficaz y coordinada ante lo sucedido en Ceuta.