Ucrania ha atacado decenas de almacenes de Wildberries en Rusia desde julio y sostiene que el gigante del comercio electrónico abastece al Ejército ruso, clave en la economía de guerra y nuevo punto de presión para Kiev.
Ucrania atacó el lunes otro almacén de Wildberries en la región rusa de Vladímir, el tercer ataque en dos semanas contra la red logística del gigante del comercio electrónico, mientras Kiev apunta a lo que considera una cadena de suministro clave de componentes para los drones militares rusos.
En las fotos y vídeos publicados en las redes sociales por vecinos de la zona se podía ver un denso humo negro saliendo del almacén de la empresa. También se observaron drones volando sobre la zona antes del ataque. En una publicación en Telegram, el servicio de prensa de Wildberries confirmó que se había declarado un incendio en la instalación y aseguró en un primer momento que no había víctimas.
Posteriormente, el gobernador de la región de Vladímir, Alexander Avdeyev, informó de que dos personas resultaron heridas en el ataque. Desde el 18 de julio, Kiev ha intensificado de forma significativa sus ataques contra el gigante ruso del comercio electrónico, a menudo comparado con Amazon.
¿Por qué Ucrania ataca las instalaciones de Wildberries?
Fundada en 2004, Wildberries es el mayor mercado en línea de Rusia. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó que los almacenes atacados por los drones ucranianos participan en el suministro a las fuerzas rusas de componentes para drones, equipos de navegación y otros elementos militares.
La plataforma de comercio electrónico ofrece en su página web una gama de material militar, incluidos componentes para drones y chalecos antibalas. Pero su peso en la economía de guerra rusa va mucho más allá de eso.
Para entender la magnitud del negocio, Wildberries declara un volumen de negocio anual de entre 70.000 y 75.000 millones de euros, una cifra que distintas estimaciones sitúan en algo más del 2% del PIB de Rusia.
El mercado en línea, a menudo comparado con Amazon, emplea directamente a decenas de miles de personas, alrededor de 50.000 trabajadores según sus propias cifras, y los picos estacionales elevan su plantilla logística ampliada muy por encima de 100.000.
Wildberries y su fundadora, Tatiana Kim, considerada la mujer más rica de Rusia, han sido objeto de sanciones internacionales a raíz de la invasión a gran escala de Ucrania lanzada por Moscú a comienzos de 2022. Al imponer sanciones a la empresa en 2022, Polonia describió a Wildberries como "el mayor contribuyente de la Federación Rusa".
La división bancaria de la compañía fue sancionada por la UE en julio por su contribución financiera al presupuesto estatal ruso. Y aunque la propia Kim afirmó el pasado viernes que su empresa no tiene obligación legal de indemnizar a los usuarios por las pérdidas provocadas por los ataques ucranianos, Wildberries espera sin duda algún tipo de compensación por parte de Moscú.
¿Puede Rusia salvar su mayor mercado en línea?
Para Rusia, Wildberries es simplemente demasiado grande para caer, dado su peso en la economía del país. Según informaciones de prensa, el Gobierno ruso está estudiando vías de apoyo a Wildberries y a las empresas que venden en su plataforma tras los ataques.
Se espera que el banco VTB, entidad de crédito controlada por el Estado, desempeñe un papel central en la organización del respaldo público, a través de préstamos, subvenciones o exenciones fiscales.
Emprendedores rusos que utilizan Wildberries acudieron en masa a las redes sociales durante la última semana para denunciar que se les dejaba asumir enormes pérdidas con casi ninguna ayuda por parte de la plataforma.
Los vendedores advirtieron de que miles de pequeñas empresas se arriesgan a cerrar y la recaudación fiscal podría evaporarse si no reciben un alivio significativo, y subrayaron que las exenciones de impuestos y las moratorias de préstamos son más importantes que la compensación simbólica que se les ha ofrecido. La mayoría de estas publicaciones aparecieron en Instagram, que está oficialmente prohibida en Rusia desde marzo de 2022.