La crisis migratoria en Ceuta ha reabierto el debate en la Unión Europea sobre el control de las fronteras, la lucha contra las mafias de tráfico de personas y la gestión de la inmigración irregular.
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha calificado el asalto a la frontera del exclave español con Marruecos como una "invasión" y ha exigido la devolución inmediata de los inmigrantes que aún permanecen allí tras el incidente fronterizo de la semana pasada.
Vivas hizo estas declaraciones en su comparecencia del jueves ante la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior del Parlamento Europeo. La audiencia se celebró después de que entre 72.000 y 80.000 inmigrantes entraran en Ceuta por mar, en lo que se ha descrito como una de las mayores crisis migratorias de la historia de la UE.
El Gobierno español, que sigue manteniendo la cifra de inmigrantes que entraron a Ceuta en 72.000, rechazó la invitación para asistir a la sesión. La Comisión Europea estuvo representada por Magnus Brunner, el comisario responsable de Migración.
"Según el diccionario de la Real Academia Española, la segunda acepción de 'invasión' alude a la ocupación anómala o irregular de un lugar determinado. Esto es exactamente lo que ocurrió los días 30 y 31 de julio, cuando unas 80.000 personas, equivalente a toda la población de Ceuta, irrumpieron en nuestra ciudad", afirmó Vivas ante los eurodiputados.
El presidente señaló que el episodio había puesto en entredicho la integridad de Ceuta, de España y de la Unión Europea en su conjunto. Aunque la mayoría de los inmigrantes ha regresado desde entonces a Marruecos, aseguró que la crisis ha dejado a la ciudad traumatizada.
"Nos enfrentamos a una emergencia humanitaria de enormes dimensiones, agravada por alteraciones del orden público y un grave riesgo para la seguridad ciudadana", dijo. Vivas añadió que entre 3.000 y 5.000 inmigrantes siguen en los centros de acogida locales, que están desbordados.
"Esto en ningún caso nos permite afirmar que nuestra ciudad ha recuperado la normalidad para sus ciudadanos", añadió, señalando que el número exacto de inmigrantes que permanecen todavía en Ceuta no se ha hecho público por falta de recursos. Renovó su petición de reforzar los controles fronterizos y de devolver de forma inmediata a los inmigrantes que entraron en la ciudad de manera irregular.
"Exigimos la expulsión inmediata de los marroquíes que han entrado de forma irregular en nuestra ciudad y que siguen aquí", señaló Vivas, que precisó que los menores no acompañados solo pueden ser devueltos a su país de origen con su consentimiento.
En respuesta a la pregunta de un eurodiputado, Vivas dijo que no tenía información sobre si algún yihadista previamente expulsado de Europa había entrado en Ceuta durante la crisis. "Las autoridades locales no nos han trasladado si hay yihadistas entre quienes entraron", añadió.
Vivas afirmó que Ceuta había advertido a las autoridades españolas antes del aumento de llegadas del pasado jueves sobre el incremento de entradas irregulares desde Marruecos. "Informamos a los ministerios de la situación que estábamos viviendo y señalamos que se había registrado un aumento alarmante en los flujos de llegada", dijo.
También aseguró que la ciudad no había logrado establecer contacto con las autoridades marroquíes, que rehusaron entablar diálogo. "Lo que ha quedado claro", dijo, "es que nuestra frontera es porosa y vulnerable".