Quino, perro rescatista de la ONG valenciana IAE, participó en misiones en Venezuela, Turquía, Marruecos y Brasil. Esta semana murió en Valencia, dos meses después de comenzar a sufrir hemorragias cuyo origen nunca llegó a esclarecerse por completo y tras un fallo renal irreversible.
Quino no volvió a ser el mismo perro rescatista que aterrizó en Valencia como un héroe tras participar en las labores de búsqueda del terremoto de Venezuela. A las pocas horas de pisar suelo español, el labrador que había rastreado los escombros de La Guaira empezó a sangrar por la nariz. Dos meses después, sin que los veterinarios lograran determinar el origen de su enfermedad, ha muerto. Tenía 5 años.
Pancho Gerber, bombero de la ONG Intervención, Ayuda y Emergencias (IAE), con sede en Algemesí (Valencia), lo recogió de la calle cuando tenía apenas tres meses y lo entrenó desde cachorro. Su especialidad era identificar el olor de una persona con vida, diferenciándolo del de personas fallecidas y animales, y ladrar para alertar a los rescatadores.
Quino participó en las labores de rescate tras los terremotos de Turquía de 2023 y, según recoge la propia ONG, también intervino en operaciones en Brasil, Marruecos y la Comunidad Valenciana, además de su misión más reciente en Venezuela.
El terremoto de Venezuela y la vuelta a casa
El 24 de junio, un terremoto sacudió la costa venezolana y provocó el derrumbe de edificios en La Guaira. Quino viajó hasta allí junto a Gerber y al resto del equipo de IAE, del que también formaban parte los perros Otto y Ron, y trabajó durante una semana entre los escombros buscando supervivientes.
El equipo regresó condecorado a España y Quino viajó de vuelta "en cabina, con asiento y aire acondicionado", según contó su guía. Sin embargo, 48 horas después de regresar, empezó a sufrir sangrados nasales persistentes.
Desde el 7 de julio, Quino pasó por distintas clínicas veterinarias de Valencia, entre ellas las del CEU y la Universidad Católica. Oftalmólogos, internistas y cirujanos estudiaron su caso, mientras los análisis de sangre, las ecografías y los TAC no permitían determinar el origen del problema. Recibió transfusiones y tratamiento con corticoides para intentar frenar el sangrado, pero los especialistas no lograron identificar la causa.
El caso se hizo viral y veterinarios y particulares se ofrecieron a ayudar a costear el tratamiento. Las donaciones terminaron cubriendo por completo los gastos médicos. En los últimos días se le había diagnosticado leishmaniosis, que complicó su función renal, aunque los especialistas no pudieron atribuir únicamente a esta enfermedad todo el cuadro clínico.
Finalmente, Quino sufrió un nuevo fallo multiorgánico. El hígado y los riñones dejaron de responder y el daño renal resultó irreversible.
El adiós de la ONG IAE
IAE confirmó este lunes la muerte de Quino con un breve comunicado: "Lamentamos comunicar que Quino ya descansa". La organización agradeció el trabajo de Gerber y del equipo veterinario que lo atendió y, en otro mensaje, se despidió directamente del animal: "Gracias por todo, compañero".
Otto y Ron, los otros dos perros que viajaron a Venezuela, regresaron sanos y continúan activos en el equipo. España cuenta con distintas unidades caninas de rescate que han participado en operaciones internacionales, como las desplegadas tras los terremotos de Turquía de 2023.