Las labores en la reserva de High Fens avanzan mientras el viento amenaza con empujar las llamas hacia la frontera con Alemania. En este 2026, más de 500 efectivos combaten un fuego que ya suma 3.000 hectáreas calcinadas y mantiene pueblos evacuados por el humo.
Los Bomberos en Bélgica realizaban el martes un avance potencialmente decisivo para cercar el enorme incendio forestal que arde en la reserva natural de High Fens, pese a que el mal tiempo dificultaba las operaciones de apoyo aéreo, según las autoridades.
"Estamos intentando cercar definitivamente el fuego hoy", declaró a la agencia AFP el portavoz del Gobierno regional Nicolas Yernaux, y señaló que todos los esfuerzos se centraban en "reforzar nuestras defensas orientales" ante la llegada de "vientos sostenidos" que soplan hacia la frontera alemana, situada a muy poca distancia.
El lunes, Bomberos y agricultores, apoyados por aviones cisterna, lucharon por cuarto día consecutivo para controlar el peor incendio forestal de Bélgica en un siglo.
El fuego, que arrasa la reserva natural de High Fens, una vasta extensión de turberas encharcadas, pinares y rutas de senderismo, ha crecido desde el viernes hasta las 3.000 hectáreas, la mitad de la superficie de Manhattan.
El portavoz de la célula de crisis, Tony Hosmans, afirmó que el incendio "no se había seguido extendiendo, pero no podemos decir todavía que esté controlado".
"Podría cambiar en función del tiempo", advirtió.
Europa lleva semanas azotada por devastadores incendios forestales alimentados por la sequía y un verano históricamente caluroso, y Francia, Grecia, Portugal y España también combaten grandes fuegos.
Hosmans confirmó que el fuego de High Fens ya no avanza hacia la frontera alemana después de aproximarse el fin de semana, lo que llevó a ordenar una evacuación parcial en la localidad de Monschau.
La tan necesaria lluvia dio cierto respiro el lunes a los 500 Bomberos y equipos de emergencia desplegados en la zona, pero las autoridades advirtieron de que la situación puede cambiar rápidamente.
Philipp Krueger, jefe de Bomberos en Monschau, declaró a la prensa que los equipos se preparaban para afrontar "vientos fuertes" el martes, y advirtió de que se trata de una "nueva situación" complicada.
El mayor incendio desde 1911
El incendio de High Fens se declaró en una zona arrasada por enormes fuegos en 1911, durante un periodo similar de olas de calor y sequía.
Es el mayor incendio forestal del país desde entonces y el rey Felipe de Bélgica visitó el lunes la zona afectada en señal de apoyo al esfuerzo titánico para contenerlo.
Una vasta zona en la frontera ha quedado cubierta por una densa nube de humo amarillento, y se han detectado emanaciones incluso en el este de Francia, donde las autoridades emitieron una alerta por contaminación del aire.
El riesgo por el humo provocó además la evacuación de dos pueblos belgas, cuyos habitantes siguen teniendo orden de no regresar.