This content is not available in your region

El Twitter de Elon Musk, entre la libertad de expresión y la expansión del odio

Access to the comments Comentarios
Por Pascale Davies
Elon Musk el pasado mes de febrero
Elon Musk el pasado mes de febrero   -   Derechos de autor  Miguel Roberts/Copyright-2022

Elon Musk se ha autoproclamado "absolutista de la libertad de expresión", lo que ha alarmado a grupos de derechos humanos e investigadores que temen que Twitter pueda convertirse en una plataforma para opiniones extremistas y discursos de odio.

La delgada línea entre la libertad de expresión y la garantía de que el discurso del odio no cause radicalización o violencia es fácilmente traspasable. 

El consejero delegado de Tesla y SpaceX ha afirmado que, tras la compra de Twitter por valor de 44.000 millones de dólares (41.050 millones de euros), está "en contra de la censura que va más allá de la ley" y reformará lo que considera una moderación excesiva de los tuits.

"Fundamentalmente, tenemos un problema de extremismo; ya sea QAnon o 'Stop the steal' (un grupo estadounidense que considera que Donald Trump ganó los últimos comicios) o los antivacunas", asegura Karen Kornbluh, ex embajadora de EE.UU. ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y ahora directora de la Iniciativa de Innovación Digital y Democracia de The German Marshall Fund.

Refiriéndose al ex presidente estadounidense Donald Trump, al que se le prohibió permanentemente el acceso a Twitter por difundir información falsa y al que se culpó de incitar los disturbios de enero de 2021 en el Capitolio, valoró que el problema "no es trivial".

"Todo lo que vaya en contra de hacer algo para abordar el extremismo violento es un problema para la democracia y los valores democráticos", sostiene Kornbluh.

"El FBI advierte sobre el extremismo violento y la organización doméstica en la red y Elon Musk parece no entenderlo o no importarle, y cree que la moderación de contenidos es algo malo".

No es blanco o negro

Pero Musk ha destacado que las leyes protegerán a la plataforma contra la incitación al odio y los llamamientos a la violencia.

Algo que puede ser suficiente para garantizar que todos los puntos de vista puedan estar representados en Twitter, al tiempo que se evita la propagación de la incitación al odio y los llamamientos a la violencia, argumenta el director general de una plataforma de medios sociales que no veta a usuarios ni modera excesivamente los contenidos

"La libertad de expresión no es realmente blanco o negro. Es un territorio muy complicado. Estamos tratando con la humanidad", dijo Bill Ottman, director general y cofundador de Minds, a Euronews Next.

La empresa es una plataforma de medios sociales basada en blockchain que utiliza código abierto. El usuario puede controlar el tipo de contenido que ve a través de un algoritmo. Pero los llamamientos a la violencia y los contenidos ilegales se retiran.

"La libertad de expresión no es realmente blanco o negro. Es un territorio muy complicado. Estamos tratando con la humanidad"
Bill Ottman
Director general y cofundador de Minds

Ottman argumenta que si se prohíben los contenidos y los usuarios más extremos no tienen ninguna posibilidad de radicalizarse, se van "a otros rincones más oscuros de Internet, donde probablemente sólo va a empeorar".

"Así que intento enfocar el concepto de libertad de expresión desde la honestidad y también desde el punto de vista de la salud mental", asegura. 

Cambio de mentalidad

Ottmanl también cree que a través del discurso que se produce en las redes sociales se puede convencer a las personas con opiniones extremas de que se acerquen al pensamiento racional.

Minds se ha asociado con el músico de blues Darly Davis, un hombre negro que ha desradicalizado a más de 200 personas del Ku Klux Klan haciéndose amigo de ellas.

"Que un hombre negro vaya y se haga amigo de los miembros del KKK, parece una completa locura. Pero en realidad, eso es lo que puede tener un efecto real. Si simplemente abandonas a estas personas, adivina, no van a cambiar", asegura el responsable de Minds. 

Aunque Ottman admite que puede llevar años cambiar las mentes de los radicalizados y que a veces no funciona en absoluto, podría ser posible en las redes sociales.

Gregory Bull/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved
El símbolo de la red socialGregory Bull/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved

"Si ves un post que es odioso por un lado te puedes sentir súper ofendido y te estropea el día. Pero si lo miras a través de la lente de Darryl, ves que podrías verlo como una oportunidad de diálogo", sostiene. 

"No significa que necesariamente vayas a conseguir que cambien de opinión. De hecho, lo que Darrell nos dice es que, 'ya sabes, estas conversaciones llevan años'".

Pero hay un difícil equilibrio en permitir todas las opiniones en las redes sociales. Minds se ha enfrentado a críticas por albergar contenidos neonazis.

Control total

La otra cuestión es cómo las redes sociales utilizan algoritmos que extraen datos sobre los usuarios y luego utilizan la información para mantenerlos durante el mayor tiempo posible, haciendo que la plataforma gane más dinero a través de la publicidad.

Los algoritmos también pueden controlar lo que ven los usuarios, ya sea contenido de extrema izquierda o de extrema derecha.

Musk planea establecer un código abierto, lo que haría que la plataforma fuera más transparente en términos de lo que se está promoviendo o degradando y si el baneo en la sombra, el proceso de qué o quién está siendo bloqueado, está sucediendo.

Pero otro problema es tener una sola persona en el control de Twitter. Si la compra de Musk es aprobada por los accionistas, él sería el único responsable de la plataforma.

"Se trata de un proceso de control total de la plataforma, no sólo del 14%. Es más que eso", explica Miguel Moreno, profesor y vicedecano de infraestructuras, sostenibilidad y digitalización de la Universidad de Granada.

"Da el poder de cambiar el núcleo tecnológico de la plataforma, incluso con la transparencia en el uso del algoritmo hay un amplio margen para aplicar el interés y la influencia en direcciones sutiles", asegura.

"La libertad de expresión significa cosas diferentes en distintos lugares. Lo que Musk propone es libertad sin responsabilidad"
Robin Mansell
profesor de Nuevos Medios e Internet en la London School of Economics and Political Science

Sin embargo, es posible que Musk no pueda cambiar tanto la plataforma en lo que respecta a la moderación.

La Ley de Servicios Digitales entrará en vigor el próximo año en Europa. La propuesta de la Comisión Europea pretende crear un espacio digital más seguro y significa que Musk tendrá que continuar con las actuales políticas de moderación de Twitter o enfrentarse a multas de hasta el 6% de la facturación global de Twitter e incluso prohibir que la plataforma opere en la UE.

"La libertad de expresión significa cosas diferentes en distintos lugares. Lo que Musk propone es libertad sin responsabilidad", critica Robin Mansell, profesor de Nuevos Medios e Internet en la London School of Economics and Political Science.

"Si una plataforma no está moderada, se convierte en una plataforma para la controversia política y los que no disfruten de eso se irán". asegura. "No creo que la plataforma cambie mucho debido a la regulación de los distintos países y se preocupará por la cuenta de resultados y por cuánto dinero gana."