Irán y Rusia conectan sus sistemas bancarios para contrarrestar las sanciones occidentales

Irán y Rusia conectan sus sistemas bancarios para contrarrestar las sanciones occidentales
Por Reuters

DUBÁI, 30 ene – Irán y Rusia han conectado sus sistemas de comunicación y transferencia interbancaria para ayudar a impulsar su comercio y transacciones financieras, dijo el lunes un alto cargo iraní en una respuesta de Teherán y Moscú frente a las sanciones occidentales.

Desde la reimposición en 2018 de las sanciones de Estados Unidos a Irán después de que Washington abandonara el acuerdo nuclear de 2015 de Teherán con diversas potencias mundiales, la República Islámica ha sido desconectada del servicio de pagos interbancarios SWIFT, con sede en Bélgica, un punto de acceso clave para la banca internacional.

Algunos bancos rusos han sufrido limitaciones similares desde la invasión de Ucrania ordenada por el Kremlin el año pasado.

“Los bancos iraníes ya no necesitan utilizar SWIFT (…) con los bancos rusos, sea para la apertura de cartas de crédito o para transferencias y garantías”, dijo el vicegobernador del Banco Central de Irán, Mohsen Karimi, a la agencia de noticias semioficial Fars.

Aunque el banco central ruso declinó hacer comentarios sobre el acuerdo firmado el domingo, Karimi dijo que “unos 700 bancos rusos y 106 bancos no rusos de 13 países diferentes estarán conectados a este sistema”, sin dar más detalles sobre los nombres de los bancos extranjeros.

El jefe del Banco Central de Irán, Mohammad Farzin, acogió con satisfacción la medida. “Se está reparando el canal financiero entre Irán y el mundo”, escribió en la red social Twitter.

Desde el inicio de la guerra de Ucrania, Teherán y Moscú han actuado para forjar estrechos lazos bilaterales mientras ambas capitales intentan construir nuevas asociaciones económicas y diplomáticas en otros lugares.

Con una precariedad económica cada vez mayor, en gran parte debido a las sanciones de Estados Unidos por las controvertidas actividades nucleares de Teherán, muchos iraníes están sufriendo las consecuencias de una inflación galopante y un aumento del desempleo.

La inflación se ha disparado por encima del 50%, el nivel más alto en décadas. El desempleo juvenil sigue siendo elevado y más del 50% de los iraníes se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, según informes del Centro de Estadística de Irán.

Enfrentadas a su peor crisis de legitimidad tras meses de protestas antigubernamentales desencadenadas por la muerte bajo custodia de una joven, las autoridades iraníes temen que el aislamiento económico y la falta de mejoras económicas provoquen más disturbios.

La máxima autoridad iraní, el líder supremo Alí Jamenei, declaró el lunes que la clase dirigente del país se enfrenta a “un problema tangible de bienestar y subsistencia” que no puede curarse sin crecimiento económico.

“En el mundo actual, el estatus de un país está relacionado en gran medida con su poder económico (…). Necesitamos crecimiento económico para mantener nuestra posición regional y mundial”, declaró Jamenei en un discurso televisado.