Loader
Encuéntranos
Publicidad

Un estudio de la atmósfera de Marte acerca el reto de aterrizar con mayor seguridad

La atmósfera de Marte
La atmósfera de Marte Derechos de autor  NASA:JPL-Caltech:MSSS
Derechos de autor NASA:JPL-Caltech:MSSS
Por Ema Gil Pires
Publicado
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

Un estudio de la Universidad de Lisboa analiza las nubes de Marte para lograr aterrizajes más seguros en futuras misiones tripuladas.

Dos científicos portugueses han sido los autores principales de un estudio, publicado en la revista científica 'Journal of Geophysical Research: Planets', que se propone analizar las nubes de Marte, un trabajo que pretende facilitar futuras misiones al planeta rojo.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

En el marco de esta investigación, el objetivo consistió en medir simultáneamente la altitud y la velocidad de propagación de las ondas atmosféricas marcianas, que son una pieza clave para comprender cómo se transporta la energía en la atmósfera de ese planeta.

Según explicó a 'Euronews' el científico Francisco Brasil, que lideró el estudio junto con Pedro Machado, ambos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa y del Instituto de Astrofísica y Ciencias del Espacio, esto se logró, esencialmente,a partir de datos de la misión Mars Express.

La misión, una de las más longevas de la Agencia Espacial Europea, permanece en órbita desde hace 23 años y ha sido prolongada hasta 2029. Varios de sus instrumentos clave han participado en este estudio no tripulado.

El estudio se propuso caracterizar las ondas atmosféricas de Marte
El estudio se propuso caracterizar las ondas atmosféricas de Marte ESA/DLR/FU Berlin

Para explicar la importancia de la investigación, Francisco Brasil detalló que "para aterrizar en un planeta, igual que aterrizamos en la Tierra, necesitamos saber, más o menos, cómo está distribuida esa atmósfera en términos de capas".

A través de la caracterización de las ondas atmosféricas del planeta en cuestión, es posible conocer "cómo es la dinámica de su atmósfera en esas altitudes específicas". Un trabajo que, en este caso concreto, tuvo "la medición de las altitudes de las nubes y de los vientos" como "técnicas esenciales".

Todo esto fue posible gracias a una cámara de alta resolución a bordo de la sonda espacial europea Mars Express, "que permitió observar, desde ángulos diferentes, el mismo lugar".

Un hallazgo, añadió aún Francisco Brasil, que "será importante en el futuro, cuando la humanidad llegue a Marte", para que se comprenda "cuáles son las optimizaciones que hay que hacer" en las naves que pretenden alcanzar "la superficie" marciana. Todo ello con el objetivo de "controlar las fricciones o diferencias que existan en la atmósfera" del planeta, de modo que "todo salga bien en el aterrizaje".

Una "atmósfera" muy poco densa en comparación con la de la Tierra

Pero, ¿por qué esta análisis puede tener un impacto tan significativo en futuras misiones a Marte? La "atmósfera" de ese planeta, "en comparación con la de la Tierra, es muy poco densa", es decir, "tiene pocas moléculas". En consecuencia, "la fuerza de rozamiento que existe" en el planeta rojo resulta muy inferior. "Es como si estuviéramos casi en caída libre", ejemplifica el astrofísico. Muy diferente de lo que ocurre en la Tierra, donde "es muy difícil poner un cohete en el espacio".

Y los desafíos en este ámbito, a lo largo de las últimas décadas, han sido bastante visibles. "Ha sido muy difícil enviar rovers a la superficie de Marte", explicó Francisco Brasil. De hecho, desde 1960 aproximadamente la mitad de las misiones de exploración de Marte no han salido como se esperaba, con caídas en la superficie del planeta de estos vehículos robóticos, pero también fallos de lanzamiento y de inserción en órbita.

Y explicó el motivo de fondo de estas dificultades de aterrizaje, pensando en una eventual misión tripulada a la superficie marciana, algo que nunca ha ocurrido hasta ahora: "Como no teníamos tanta información sobre cómo estaba distribuida la atmósfera, ellos [los rovers] acababan en caída libre y se estrellaban en la superficie de Marte. Y no queremos que eso ocurra con los humanos".

Sin embargo, esta realidad ha ido cambiando "en los últimos años", durante los cuales la "tasa de éxito de los aterrizajes" en Marte ha sido ya bastante superior en comparación con períodos anteriores, detalló el investigador.

Se debe también a las inversiones que se han ido realizando en equipos. "En los últimos años todos los rovers han evolucionado mucho en la cuestión de amortiguar esa caída libre que se produce en Marte", reduciendo el impacto en el momento del aterrizaje en la superficie mediante distintos mecanismos, como "paracaídas muy específicos" y "sistemas de amortiguación" similares a airbags.

Las nubes de Marte son raras y estacionales

Al igual que ocurre en la Tierra, en el planeta rojo existen "varias estaciones del año", debido a que ambos tienen un "eje inclinado", indicó el especialista del Instituto de Astrofísica y Ciencias del Espacio. Y eso influye en la formación de nubes en Marte. "Durante todo el año son muy dispersas", y se caracterizan en particular por una cierta estacionalidad.

Las nubes de Marte son raras y estacionales, según el investigador Francisco Brasil
Las nubes de Marte son raras y estacionales, según el investigador Francisco Brasil ESA/DLR/FU Berlin/J. Cowart

Esto se explica porque ese planeta "tiene casquetes polares compuestos por hielo de dióxido de carbono y de agua que, a medida que se va acercando el verano del hemisferio norte, empiezan a evaporarse", formando lo que se denomina Aphelion Cloud Belt, "una zona en el hemisferio norte con muchas nubes". Por ello "solo en ese momento" del año marciano "es cuando conseguimos observar más nubes", ya que estas van después "evolucionando con el tiempo" y respondiendo "a las distintas dinámicas de la atmósfera".

También por ese motivo, las nubes de Marte solo se identifican "en pocos lugares del planeta". Y por eso, cuando "la mayoría de la gente ve una fotografía de Marte, ve su superficie, casi nunca ve nubes".

Así, los datos de este nuevo estudio encabezado por Francisco Brasil y Pedro Machado podrían, hipotéticamente, influir en el momento escogido para una misión con destino a la superficie de Marte, desde la órbita del planeta. Dado que, sabiendo "de antemano" la estación del año en que se encuentra, se puede optar por intentar realizarla "por ejemplo, en una época con menos turbulencia en la atmósfera, de modo que se lleve a cabo un aterrizaje más suave".

Marte es "laboratorio natural de algunos fenómenos de la Tierra"

Preguntado por la relevancia que tiene el estudio de la atmósfera marciana para la comunidad científica del siglo XXI, el investigador Francisco Brasil señaló que "una cosa también muy interesante en Marte" es que este planeta "acaba siendo un laboratorio natural de algunos fenómenos que tenemos en la Tierra", aunque a un nivel "extremadamente exagerado".

Una tormenta de polvo en Marte
Una tormenta de polvo en Marte ESA/DLR/FU Berlin

Y puso un ejemplo, subrayando que aún no están claras las razones que están detrás de estos episodios: "Tenemos un fenómeno que es conocido, las tormentas globales de Marte, que cubren por completo el planeta, y todavía no entendemos bien cuál es el desencadenante que pone en marcha esas tormentas".

El astrofísico añadió que estas "se producen normalmente durante la primavera y el verano del hemisferio sur, cuando Marte está más cerca del Sol y el calentamiento de la atmósfera es máximo, generando mucha turbulencia". En estos momentos, el mundo académico estudia cuáles son las causas que originan estas tormentas globales en Marte, derivadas muchas veces de la fusión de otras de menor tamaño, a menudo de carácter local o regional.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

SpaceX aplaza su misión a Marte y prioriza construir una ciudad en la Luna

Blue Origin lanza 2 orbitadores de Marte de la NASA, recupera el propulsor por primera vez

¿Vida en Marte? Los científicos afirman que Marte puede ser "lo más cerca que hemos estado de descubrir vida antigua"