El agente, de 62 años, murió de un infarto mientras participaba en el dispositivo de seguridad por la llegada del crucero afectado por hantavirus a Tenerife.
Un agente de la Guardia Civil falleció este domingo a los 62 años tras sufrir un infarto durante el operativo desplegado con motivo de la llegada del crucero MV Hondius al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife. El dispositivo se activó para gestionar el atraque del buque, afectado por un brote de hantavirus que ha causado varias muertes y contagios entre pasajeros y tripulación.
El guardia civil se encontraba participando en las labores de seguridad y coordinación cuando se produjo el fallecimiento, en una jornada marcada por una intensa actividad policial y sanitaria debido a la compleja operación de desembarco y evacuación de los pasajeros. El suceso ha causado consternación entre sus compañeros y en el ámbito de las fuerzas de seguridad, al producirse en el contexto de un operativo extraordinario.
"Quiero mostrar nuestras condolencias a la familia, a toda la Guardia Civil", lamentó la ministra de Sanidad, Mónica García, al comienzo de una rueda de prensa desde el puerto de Granandilla.
La llegada del MV Hondius a Tenerife se enmarca en la respuesta internacional al brote de hantavirus detectado a bordo del crucero, que obligó a evacuar a los pasajeros y a repatriarlos a sus países de origen bajo estrictos protocolos sanitarios. Mientras España ha descartado dos casos sospechosos, las autoridades internacionales mantienen la vigilancia ante nuevos contagios confirmados en otros países.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido cautela, pero ha subrayado que se trata de un brote localizado, no comparable a una pandemia.