Breves ráfagas de actividad física que interrumpen largos periodos sentados pueden reducir de forma significativa el riesgo de morir de cáncer, según un nuevo estudio.
El comportamiento sedentario (cualquier actividad que implique un bajo gasto energético mientras se está sentado, reclinado o tumbado durante al menos 30 minutos) se asocia con resultados adversos para la salud.
Las personas que acumulaban más tiempo seguido en comportamientos sedentarios presentaban un mayor riesgo de mortalidad por cáncer, de incidencia global de cáncer, de tumores relacionados con la obesidad y de cánceres vinculados a la diabetes tipo 2, según un estudio publicado en la revista PLOS Medicine (fuente en inglés).
Por cada hora adicional de comportamiento sedentario prolongado, el riesgo de morir por cáncer aumentaba un 10%, según constataron los investigadores.
La buena noticia es que dar un paseo, realizar tareas domésticas o salir a correr reduce ese riesgo.
Sustituir una hora sentada por actividad física ligera, como planchar una camisa, fregar los platos o caminar, redujo el riesgo de muerte por cáncer en un 12%. Reducir el tiempo sentado en 30 minutos mediante ejercicio de intensidad moderada, como fregar el suelo o caminar a buen ritmo, disminuyó el riesgo en un 8%, mientras que dedicar cinco minutos a una actividad vigorosa, por ejemplo correr o jugar al baloncesto, lo redujo en un 22%.
"Nuestros resultados sugieren que los efectos del comportamiento sedentario sobre la salud pueden depender no solo del tiempo total que se pasa sedentario, sino también de si ese tiempo se acumula en periodos prolongados o se interrumpe con actividad", explicaron los autores.
Añadieron que estudios experimentales previos han mostrado que interrumpir los periodos largos sentados con breves intervalos de actividad puede mejorar las respuestas metabólicas en comparación con permanecer sentado sin pausas.
"Las directrices sanitarias actuales se centran sobre todo en el ejercicio moderado o vigoroso, pero nuestros resultados muestran que no debe menospreciarse el movimiento ligero", escribieron los autores.
Altas tasas de sedentarismo
El comportamiento sedentario representa en torno al 55% del tiempo que se pasa despierto tanto en niños como en adultos, según los datos declarados por ellos mismos, señalaron los autores.
En la Asamblea Mundial de la Salud de 2018, los países acordaron fijar como objetivo global una reducción del 15% de la inactividad física para 2030 en comparación con 2010.
Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud advierte de que los países van por detrás de lo previsto y millones de adultos en todo el mundo no alcanzan los niveles recomendados de actividad física.
La OMS alertó en 2024 de que, si la tendencia continúa, los niveles de inactividad podrían seguir aumentando hasta alcanzar el 35% en 2030.
La inactividad física es más frecuente entre las mujeres a escala global, con un 34% frente al 29% en los hombres. Las personas mayores de 60 años también son menos activas que los adultos más jóvenes, lo que subraya la importancia de promover la actividad física en etapas avanzadas de la vida.