Desde el hallazgo de monedas de oro hasta el descubrimiento de pecios submarinos, estos son los mejores destinos de búsqueda de tesoros para aventureros.
Sagas cinematográficas como 'Piratas del Caribe' e 'Indiana Jones' han hecho que la búsqueda de tesoros gane popularidad en los últimos años. Sin embargo, los aficionados ya no se conforman con explorar sus propios jardines con un detector de metales. Ahora muchos cazadores combinan su pasión por la aventura y los viajes con la búsqueda de tesoros y miran mucho más lejos.
Comedias populares como 'Detectorists', de la 'BBC', también han contribuido al auge del turismo del detector de metales, una tendencia impulsada además por el renovado interés por las actividades al aire libre y por las vacaciones dedicadas a aficiones tras la pandemia. ¿A dónde se puede viajar para disfrutar de unas vacaciones inolvidables en busca de tesoros?
Indonesia: yates phinisi, tesoros de arrecife y rutas secretas de las especias
Indonesia cuenta con varios destinos perfectos para los aficionados a la búsqueda de tesoros, en gran parte gracias a su ubicación estratégica en varias antiguas rutas marítimas comerciales. La nación asiática fue además un importante centro del comercio de especias en época colonial, lo que refuerza su atractivo.
Se calcula que más de 20.000 barcos yacen hundidos a lo largo de las costas indonesias, lo que ofrece a los buscadores de tesoros numerosas oportunidades para encontrar oro, cerámica y otros objetos que hoy tendrían un valor considerable.
Los viajeros pueden alquilar un yate tradicional phinisi para recorrer el archipiélago de Raja Ampat y buscar hallazgos submarinos entre arrecifes de coral vibrantes y aguas cristalinas. El río Musi, donde muchos sitúan la legendaria 'Isla de Oro', es otro lugar muy apreciado para localizar joyas, oro y estatuas de la civilización Srivijaya.
En Alor y Sumbawa se puede practicar buceo en fondos de arena negra para buscar crustáceos y nudibranquios poco comunes. Playas balinesas como Canggu, Seminyak y Nusa Dua también son ideales para peinar la orilla y usar detectores de metales. El parque nacional de Baluran ofrece a los viajeros la posibilidad de buscar restos militares históricos de la Segunda Guerra Mundial.
Antigua y Barbuda: historia de piratas y calas escondidas
Los seguidores de la saga 'Piratas del Caribe' disfrutarán especialmente de la búsqueda de tesoros en Antigua y Barbuda, donde pueden recrear la experiencia de las películas navegando por el mar Caribe y explorando calas escondidas durante sus incursiones. La rica historia marítima colonial del país se traduce en numerosos pecios por explorar a fondo. También abundan las cuevas de piedra caliza, como la cueva de Darby, cargadas de leyendas de piratas y con potencial de tesoro.
Con 365 playas, los viajeros tienen donde elegir, sobre todo porque zonas como el área marina protegida de North East (NEMMA) han permanecido prácticamente intactas durante siglos, lo que las convierte en enclaves privilegiados para hallar restos históricos.
Los buscadores también pueden visitar enclaves históricos como los fuertes Berkeley y James, conocidos por los hallazgos antiguos que han proporcionado. Como complemento, las islas cuentan con varias plantaciones, como Betty's Hope Plantation, que aún conservan todo tipo de vestigios del comercio azucarero británico, desde cerámicas y botellas hasta monedas antiguas.
Colchester: monedas celtas de oro y objetos romanos
Considerada de forma generalizada la ciudad más antigua del Reino Unido, Colchester es otro lugar de referencia para la búsqueda de tesoros, con más de 2.000 años de historia que abarcan la época romana y asentamientos de la Edad del Hierro.
Dado el elevado número de piezas que se descubren con regularidad, los apasionados de la historia tienen aquí muchas probabilidades de hacerse con su propio hallazgo. Como primera capital romana en Britania, esta localidad de Essex alberga numerosos objetos como fíbulas, monedas y joyas romanas.
Muchas de estas piezas se han conservado de forma excepcional gracias a que quedaron sepultadas bajo una gruesa capa de suelo quemado y rico en cenizas, conocida como el 'horizonte de destrucción boudicano', resultado del incendio que arrasó la ciudad en el año 61 d. C.
Además de restos de la época romana y de la Edad del Hierro, en la zona se han hallado numerosos vestigios de la Edad del Bronce, el Neolítico y el Paleolítico, como grandes túmulos funerarios y primitivas herramientas de sílex. Ello se debe en especial a áreas colindantes como el parque arqueológico de Gosbecks, uno de los yacimientos más importantes de época romana y de la Edad del Hierro.
Cerdeña: naufragios, cuevas costeras y buceo
Cerdeña es otro destino emocionante para la búsqueda de tesoros, en gran medida gracias a sus más de 1.800 kilómetros de costa, con fondos marinos de gran riqueza y decenas de antiguos naufragios.
Los viajeros pueden bucear en el mayor sistema de cuevas marinas sumergidas del Mediterráneo, las cuevas de Nereo, con amplias cámaras, túneles y arcos y un gran potencial de tesoros. Naufragios como el del Isonzo, de la Segunda Guerra Mundial, se suman a las aventuras submarinas, junto con la posibilidad de observar coral rojo de alta calidad, conocido a menudo como 'oro rojo'.
En tierra firme abundan además los nuraghi de la Edad del Bronce, antiguas torres de piedra, así como ruinas fenicias, romanas y medievales donde rastrear posibles tesoros. En las partes sumergidas de antiguas ciudades costeras como Nora y Tharros se conservan mosaicos y otras estructuras que permiten buscar piezas singulares. En otras zonas litorales, como Arzachena, también se han desenterrado importantes conjuntos de monedas de época romana.
Parque Crater of Diamonds, Arkansas: diamantes y gemas que puedes quedarte
Mientras que en muchos destinos de búsqueda de tesoros los cazadores deben entregar sus hallazgos al Gobierno, el parque estatal Crater of Diamonds, en Arkansas (Estados Unidos), ofrece una particularidad única.
Es la única mina de diamantes de acceso público del mundo en la que los viajeros pueden buscar diamantes auténticos y quedarse con todo lo que encuentren. Además de diamantes, alberga otras muchas gemas y minerales, como amatistas, granates, cuarzo, jaspe y ágata, entre otros, que también se pueden conservar si se descubren.
Esto se debe a que el parque se asienta sobre un conducto de lamproita volcánica de 95 millones de años, lo que hace que produzca variedades poco comunes de diamantes, como los marrones, blancos y amarillos. Entre los hallazgos más destacados figuran el diamante 'Uncle Sam', de 40,23 quilates, el mayor descubierto jamás en Estados Unidos, y el diamante Strawn-Wagner, de 3,03 quilates, calificado como perfecto.
Con una superficie de 37 acres, ofrece espacio de sobra para que los buscadores de tesoros se repartan y prueben suerte en distintos puntos. Desde 1972, los visitantes han encontrado entre 35.000 y 75.000 diamantes, por lo que las probabilidades de éxito son elevadas. Más aún porque el parque ara periódicamente el terreno para sacar nuevos diamantes a la superficie. Se pueden alquilar herramientas como cubos, palas y cribas para tamizar en seco o en húmedo, y el servicio de identificación de piedras y diamantes es gratuito.