El nuevo sendero de trekking permite a los visitantes adentrarse en la costa este más salvaje, con bosques de pinos y una sucesión de sierras.
Mallorca estrena una nueva ruta de senderismo de larga distancia. El itinerario ofrece a los viajeros una alternativa a las playas, los complejos turísticos y la vida nocturna de la isla española, cuya popularidad ha contribuido a una crisis de masificación turística.
Este nuevo camino de trekking permite a los visitantes explorar la vertiente más salvaje de la costa oriental, con multitud de pinares y sierras. En el recorrido no faltan los atractivos culturales, entre ellos un castillo del siglo XIV y un museo dedicado al arte del bordado.
Una nueva ruta de senderismo de 100 kilómetros
Los 104 kilómetros del recorrido se dividen en cuatro etapas y combinan pistas de tierra, senderos de montaña y tramos costeros por el Llevant mallorquín. Esta zona oriental de la isla está marcada por la Serra de Llevant. A lo largo del nuevo Gran Recorrido del Llevant, los senderistas coronan algunas de sus cumbres, con un desnivel máximo de 248 metros en una jornada.
La primera etapa se inicia en Cales de Mallorca, localidad situada en la costa que es conocida por sus calas de arena blanca encajadas entre acantilados, y se adentra hacia el interior entre pinares, encinares y viñedos hasta llegar a la ciudad de Manacor.
La segunda etapa se adentra en el corazón rural de la comarca y atraviesa paisajes tradicionales baleares plagados de almendros y diferentes cultivos. La ruta atraviesa el histórico pueblo de Sant Llorenç des Cardassar, donde los caminantes pueden visitar el Museo del Bordado para conocer la tradición artesanal local.
Castillos y conjuntos monásticos
La tercera etapa es especialmente rica en cultura y patrimonio. Nada más salir de la localidad de Son Carrió se encuentra el poblado talayótico de S’Illot, un yacimiento arqueológico que cuenta con 3.000 años de antigüedad. En el municipio de Artà, el trazado pasa muy cerca del Monestir de Bellpuig, cuya construcción comenzó en 1240, lo que lo convierte en uno de los conjuntos monásticos más antiguos de Mallorca.
La etapa concluye en la localidad de Artà, donde se puede visitar Ca na Batlessa, una casa señorial construida entre 1898 y 1900, hoy convertida en biblioteca municipal, la iglesia de La Transfiguració del Senyor, del siglo XVI, y el Santuario de Sant Salvador, del siglo XIX.
La etapa final lleva a los caminantes con dirección a Capdepera, donde los senderistas pueden descubrir otros enclaves históricos como el Castell de Capdepera, del siglo XIV, con vistas panorámicas a la costa y al canal de Menorca. El itinerario continúa hacia el Puig de sa Cova Negra, por senderos de montaña rodeados de pinares, palmitos y vegetación autóctona.
La ruta se despide pasando por el antiguo pueblo pesquero de Cala Rajada y llega a Cala Agulla, una espectacular playa de arena blanca y aguas cristalinas. Para quienes busquen un recorrido más corto y apto para todos los niveles, hay dos accesos adicionales en Son Macià y la Costa dels Pins.