El borrador del memorando prevé la libre navegación por Ormuz, la retirada iraní de minas en 30 días y exenciones de sanciones estadounidenses al petróleo iraní, seguida de negociaciones nucleares.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que las conversaciones entre Washington y Teherán registran "buenos avances", después de que los negociadores de ambas partes alcanzaran un acuerdo sobre un pacto de sesenta días para prorrogar el alto el fuego, pero el acuerdo aún debe recibir la aprobación definitiva tanto del presidente Donald Trump como del ayatolá Mojtaba Jameneí, según fuentes consultadas. De firmarse, el memorando de entendimiento sería el avance diplomático más significativo desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
Según fuentes estadounidenses, el borrador contempla la libre navegación por el estrecho de Ormuz, la retirada por parte de Irán de todas las minas en la zona en un plazo de treinta días, el levantamiento proporcional del bloqueo naval estadounidense a medida que se reanude el tráfico comercial, exenciones a las sanciones de Estados Unidos para permitir a Irán vender petróleo, el compromiso iraní de no desarrollar armas nucleares y el compromiso estadounidense de abordar un posible alivio de sanciones y la liberación de fondos congelados.
Según medios estadounidenses, las negociaciones nucleares comenzarían durante ese periodo de sesenta días y el primer punto de la agenda sería el volumen de uranio enriquecido que posee Irán.
Según han informado varios medios, el ministro de Exteriores de Pakistán, Mohammad Ishaq Dar, que actúa como mediador entre Teherán y Washington, se reunirá el viernes en Washington con su homólogo estadounidense, Marco Rubio, en un encuentro que podría ser clave para cerrar el acuerdo.
Trump afronta presiones de los sectores más duros frente a Irán dentro de su propio partido, que le instan a no firmar ningún acuerdo que no aborde de inmediato el programa nuclear iraní. Al mismo tiempo, la agencia de noticias Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, citó a una fuente conocedora de las conversaciones según la cual el texto definitivo del acuerdo aún no está redactado ni aprobado.
Una prórroga de dos meses del alto el fuego, que se prolongaría más allá del periodo del Mundial de la FIFA, durante el que Irán tiene previsto disputar los tres partidos de la fase de grupos en territorio estadounidense, podría ofrecer a ambas partes la oportunidad de consolidar sus posiciones sin tomar aún decisiones definitivas.
Irán, que la próxima semana conmemorará el aniversario de la muerte del fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruhollah Jomeini, todavía no ha celebrado un funeral oficial ni una ceremonia de entierro por su difunto líder Ali Jamenei.
Su hijo y nuevo ayatolá, Mojtaba Jameneí, se ha mantenido alejado del foco público desde la muerte de su padre el 28 de febrero, y solo se han difundido en los medios estatales comunicados escritos atribuidos a él.
Diplomacia en medio de incidentes militares
La cuestión del tránsito por el estrecho de Ormuz, uno de los principales pilares de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, ha sido en las últimas semanas objeto de múltiples controversias. Aunque ha aumentado el número de buques que cruzan esta vía marítima estratégica, han surgido informaciones sobre intercambios de disparos esporádicos entre Irán y Estados Unidos, sobre todo frente a la costa sur iraní en el golfo Pérsico.
Teherán ha asegurado al menos en dos ocasiones que realizó disparos de advertencia contra buques que intentaban pasar sin autorización y, en un caso, afirmó haber derribado un avión estadounidense cerca de Bushehr, una acusación desmentida por el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
En los últimos días también se han reportado ataques contra puertos del sur de Irán, entre ellos Bandar Abbas y Bushehr. El líder de la oración del viernes en Teherán, el hoyatoleslam Seyyed Mohammad Hassan Aboutorabi Fard, aludió de forma indirecta a estos hechos durante el sermón.
"Estados Unidos, al amanecer del pasado jueves, atacó un lugar cercano al aeropuerto de Bandar Abbas que no causó víctimas ni daños materiales, pero supuso una violación del espacio aéreo y del territorio iraní", afirmó.
"A las 4:50 del jueves, la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica dio una respuesta firme y decisiva. Esto envía un mensaje claro de mayor capacidad disuasoria y de un cambio en el equilibrio de poder a favor de Irán", añadió.
Mientras tanto, el equipo negociador iraní encabezado por Mohammad Bagher Ghalibaf, elogiado de forma destacada en el reciente mensaje de Mojtaba Jameneí, estaría decidido a encontrar una vía para poner fin a la guerra y lograr un acuerdo.
Según el último análisis del 'think tank' con sede en Washington Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), sigue sin estar claro hasta qué punto Mojtaba Jameneí o el comandante de la Guardia Revolucionaria, el general Ahmad Vahidi, aceptan los detalles de este proceso. El ISW señala además que el líder iraní afirmó en su último mensaje escrito que la República Islámica nunca renunciará al control del estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria intenta consolidar su control y gestión del tráfico en esta vía marítima vital, mientras que las fuerzas estadounidenses tratan de impedirlo. Según un alto cargo estadounidense citado por 'CBS News', Irán había aceptado en principio abrir el estrecho de Ormuz a cambio del levantamiento del bloqueo naval de Estados Unidos.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha sancionado recientemente al nuevo organismo iraní creado para gestionar el estrecho de Ormuz y ha amenazado con sanciones a cualquier entidad que coopere con él, incluido Omán. Trump también ha amenazado directamente a Omán, aliado regional de Estados Unidos, a lo que el Ministerio de Exteriores iraní respondió expresando su solidaridad con su vecino del sur.
Escenarios futuros
El ISW plantea dos escenarios para el control del estrecho de Ormuz, el reconocimiento formal del dominio iraní mediante un acuerdo internacional o el mantenimiento del 'statu quo' mediante amenazas o un uso limitado de la fuerza militar contra los buques en tránsito.
No obstante, el ISW subrayó que el intento de Irán de imponer tasas de tránsito elevadas difícilmente será sostenible si no cambia la tolerancia al riesgo de las navieras y advirtió de que, si las negociaciones fracasan, podrían volver a ponerse sobre la mesa opciones militares.
Por su parte, Ibrahim Azizi, presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, ha afirmado que Teherán persigue "una gestión inteligente del estrecho de Ormuz" y que esta política es permanente y no temporal.
También reiteró que Irán no tiene intención de sacar del país el uranio enriquecido ni de transferirlo a un tercer Estado, una propuesta planteada anteriormente por Trump, que sostuvo que el uranio enriquecido iraní debía ser enviado a Estados Unidos para su destrucción o destruido en otro lugar en coordinación con Teherán.