La autocracia persa cerró de facto esta vía marítima clave en los primeros días de la guerra y, a mediados de abril, Estados Unidos respondió imponiendo su propio bloqueo a los puertos iraníes.
El Ministerio de Exteriores de Irán ha admitido este lunes que Teherán plantea cobrar tasas por "servicios de navegación" a los buques que transitan por el estratégico estrecho de Ormuz, pero que no está imponiendo peajes.
"Los servicios que se prestan, servicios de navegación además de las medidas necesarias para proteger el entorno del estrecho de Ormuz, el golfo Pérsico y el mar de Omán requieren la percepción de determinadas tasas", ha declarado el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, en su rueda de prensa semanal.
La semana pasada, Irán publicó un mapa en el que reivindicaba el control regulador de un tramo del estrecho de Ormuz que se adentra profundamente en las aguas territoriales de Emiratos Árabes Unidos y Omán, lo que llevó a cinco países del Golfo a advertir formalmente a las navieras a través de la Organización Marítima Internacional (OMI) de que no acataran esas disposiciones.
En una publicación en X, la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico de Irán definió su supuesta zona de gestión como la franja que va desde Kuh-e Mobarak, en Irán, hasta el sur de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, en la entrada oriental del estrecho, y desde el extremo de la isla de Qeshm, en Irán, hasta Umm al Quwain, en Emiratos Árabes Unidos, en su entrada occidental.
La zona abarca aguas que Emiratos Árabes Unidos y Omán consideran parte de su propio territorio soberano. Todos los buques que transitan por el área definida deben obtener un permiso previo de la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico.
Baréin, Kuwait, Catar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos enviaron una carta conjunta a la OMI, en la que amenazaban a los buques comerciales y mercantes a no cruzar la vía marítima utilizando la ruta designada por Irán.
El cierre ha aumentado la presión sobre la Administración Trump, ya que los precios del petróleo y de la gasolina se han disparado antes de unas elecciones legislativas de mitad de mandato decisivas, lo que también incrementa la presión sobre sus aliados del Golfo, que utilizan esta ruta para exportar su petróleo y gas al resto del mundo.
El jueves pasado, la Comisión Europea recortó su previsión de crecimiento para la economía europea en 2026, ya que el conflicto en curso en Oriente Próximo está disparando los precios de la energía. Se espera ahora que la economía de la UE crezca solo un 1,1% en 2026, frente al 1,4 % previsto en las proyecciones de otoño de la Comisión. Las perspectivas para la zona euro se revisaron aún más a la baja, hasta el 0,9%.
En su informe, la Comisión advirtió de que las perturbaciones en los mercados energéticos mundiales, causadas por la escalada de tensiones en torno al estrecho de Ormuz, han empeorado significativamente las perspectivas económicas de Europa.