El mayor estado de Alemania ofrece ahora aún más atractivos turísticos, con un nuevo Parque Internacional de Cielo Oscuro y un sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO, además de 365 días de festivales.
Aunque las artes y la cultura siempre han sido un gran motivo para reservar un vuelo, también está en auge viajar en busca de propuestas gastronómicas singulares, igual que el astroturismo.
Si se elige bien el destino, no hay por qué escoger entre una cosa y otra, que es precisamente lo que propone Baviera. El estado federado más grande de Alemania presume de tener "un poco de todo", explicaba Claudia Mitchell, socia y responsable de redes en Bayern Tourismus Marketing, a 'Euronews Travel' en la feria de turismo ITB de Berlín.
"Tiene de todo, desde naturaleza y cultura hasta grandes ciudades y pueblos con encanto", señaló. "Además, siempre pasa algo. Incluso en invierno se encuentran festivales y eventos tradicionales".
Observación de estrellas sin contaminación lumínica
Conocida sobre todo por su naturaleza, el estado atrae a visitantes por los Alpes bávaros y el Bosque Bávaro. Pero en los últimos años muchos han descubierto un atractivo añadido de salir de excursión al aire libre: lejos de las ciudades apenas hay contaminación lumínica, lo que permite contemplar las estrellas.
El estado también ha trabajado para mejorar la experiencia de los visitantes, en 2025 el Parque Natural del Bosque Bávaro y el Parque Nacional del Bosque Bávaro fueron reconocidos como International Dark Sky Reserve, después de que las autoridades se esforzaran por reducir la contaminación lumínica.
"Allí hay tan poca luz artificial que es una maravilla, es más o menos como un espectáculo de Sternenhimmel [cielo estrellado]", dijo Mitchell. "Prácticamente no lo estropean las luces de ninguna ciudad y eso es precioso".
Sumergirse en la cultura bávara en cervecerías y palacios
Incluso quien nunca ha estado en Alemania ha oído hablar de Múnich, la capital y ciudad más grande del estado, y de su Oktoberfest anual. La ciudad vive un auténtico idilio con la cerveza, que se disfruta aún más con los trajes tradicionales, como el dirndl o los lederhosen.
"No es que nos pongamos nuestros dirndl y saquemos los bancos de cerveza como un espectáculo para turistas, la población local va de verdad", apuntó Mitchell. "Hay una sintonía entre los locales y los turistas, es como sumergirse en la cultura bávara durante las vacaciones, y creo que eso es realmente único.
No es que te sientes solo en una cervecería tradicional, siempre puedes unirte a otras personas en las grandes mesas y entablar conversación. Eso es lo que la gente se lleva en la memoria, junto con el precioso paisaje y las ciudades realmente maravillosas".
Para conocer más sobre todo ello en 2026, conviene no perderse la exposición Bayerische Landesausstellung (fuente en inglés) en Freyung. Se celebra cada año en distintas ciudades, este año está dedicada a la música y permite conocer la historia de los distintos bailes y las costumbres locales asociadas a ellos.
Además, otro elemento de la cultura bávara fue noticia el año pasado, cuando los palacios del rey Luis II de Baviera fueron declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO. Entre esos palacios figuran Neuschwanstein, que inspiró el castillo de la Bella Durmiente de Disneyland, así como Linderhof, Schachen y Herrenchiemsee.
Fiestas los 365 días del año
Aunque el Oktoberfest es la opción más evidente a la hora de decidir cuándo visitar Baviera (fuente en inglés), cualquier momento es bueno para subir a un avión o a un tren rumbo al estado.
Entre los principales atractivos destacan los mercadillos de Navidad, presentes en todas las ciudades y localidades más grandes, así como los festivales de verano, en los que se sienta al aire libre en bancos cerveceros para empaparse del ambiente.
"Siempre recomendamos intentar participar o estar allí cuando hay fiestas bávaras, porque así se puede de verdad entrar en la cultura", añadió Mitchell. "Eso es lo que hace que Baviera sea tan especial, el estilo de vida bávaro".