Además de ofrecer acceso a piscina y gimnasio, los clubes privados están convirtiendo estos espacios en centros de comunidad mediante eventos y actividades de networking.
Antiguamente considerados espacios cargantes, solo para hombres y envueltos en humo de cigarros, los clubes privados han experimentado una transformación sofisticada en las últimas décadas.
Tras la COVID, creativos y emprendedores han convertido estos espacios de encuentro en sus oficinas, con una programación nocturna de eventos y debates pensada para reunir a quienes comparten intereses e inquietudes.
Con más de 40 clubes en ciudades de todo el mundo, Soho House ha marcado la pauta durante años, pero eso no ha impedido que aparezca un nuevo competidor: los hoteles de lujo.
Como ya cuentan con muchos de los servicios esperables, como gimnasio y piscina, para muchas de estas marcas parece un paso natural adentrarse en el mundo de los clubes privados.
Pero crear una comunidad que encaje bien, de día y de noche, y que además refleje la personalidad del hotel, no es en absoluto sencillo.
Los hoteles como centros de comunidad
Hasta hace no mucho, los hoteles eran territorio casi exclusivo de sus huéspedes. Pero a medida que los anodinos restaurantes de apertura continua se han sustituido por propuestas con estrellas Michelin y que los salones del vestíbulo se han convertido en alternativa a las cafeterías, estos establecimientos son cada vez más espacios para la gente de la ciudad, no solo para quienes vienen de fuera.
"Creo que los hoteles de estilo de vida se están convirtiendo en un lugar de referencia para la gente de la propia ciudad, ya sea por los restaurantes y cafeterías que albergan o por los eventos que organizan", explicó a Euronews Travel Margo Ford, responsable de membresías en Europa de The Cover (fuente en inglés), un club privado que forma parte de la Sircle Collection (fuente en inglés).
"La marca Sir Hotels, dentro de Sircle Collection, lleva años esforzándose por elegir ubicaciones menos turísticas, que reflejen de verdad el alma de la ciudad y a las que los propios vecinos tengan ganas de ir".
The Cover abrió por primera vez sus puertas en 2021 en el hotel Sir Victor de Barcelona y su segundo club llegó en noviembre de 2025 al hotel Max Brown 7th District de Viena. Pronto se sumarán nuevos clubes en Londres y Ámsterdam.
Aunque las instalaciones de los clubes son distintas, en Viena hay un cine privado y en Barcelona destaca una amplia zona de spa, pero en ambos casos los socios pueden contar con una programación de eventos interesante sea cual sea el que elijan.
"El impulso inicial para crear nuestro club privado, The Cover, fue ofrecer un espacio donde la gente pudiera conectar en persona y recuperar un poco de contacto humano tras pasar tanto tiempo aislada por la COVID", añadió Ford.
"Queremos personas con ganas de relacionarse entre sí y que de verdad busquen colaborar a nivel profesional y compartir también su vida social".
La importancia que se da a los eventos es algo que comparte el equipo detrás de Six Senses Place (fuente en inglés) en el recién inaugurado Six Senses London (fuente en inglés), en Bayswater.
La marca, fundada en 1995 por el hotelero británico Sonu Shivdasani, es conocida sobre todo por sus retiros en Asia, estancias centradas en el bienestar. El nuevo establecimiento, ubicado en el antiguo gran almacén Whiteley’s, supone su primera incursión en los hoteles urbanos.
La programación sigue el calendario estacional, con numerosos eventos centrados en la sanación, el desarrollo personal y la sostenibilidad.
Por ejemplo, Place acoge clases semanales de Sanctum que combinan trabajo de respiración, meditación y ejercicios de cardio, mientras que entre los eventos puntuales para socios ha habido, por ejemplo, un safari de ruiseñores en Knepp, el proyecto de renaturalización de West Sussex.
"Six Senses ya trabaja con muchos elementos relacionados con el bienestar, la sostenibilidad y la conexión con la naturaleza, sobre todo porque hoy la mayoría de sus establecimientos se encuentran en destinos remotos y salvajes de todo el mundo", señaló Nico Eden, director de Six Senses Place.
"Somos pioneros en valores ligados a la conexión, la nutrición y el movimiento y, a medida que Six Senses entra cada vez más en mercados urbanos, Place ofrece al grupo la oportunidad de reforzar todo ello".
Con más de 130 clubes privados repartidos por la capital británica, Six Senses Place irrumpe en un mercado muy competido. Pero Eden está convencido de que la combinación de vida social y bienestar que ofrece el club viene a cubrir un vacío.
"Lo que más me entusiasma es esa combinación entre una ciencia basada en datos y lo esotérico", añadió Eden. "No se trata de mezclar ambas cosas sin más, sino de reconocer que a veces conviven una al lado de la otra".
El spa del hotel se extiende por 2.300 metros cuadrados y cuenta con una piscina cubierta de 20 metros, la primera piscina específica de magnesio de Londres, un gimnasio de 325 metros cuadrados, además de 13 espacios de bienestar y seis salas de tratamiento dedicadas a la crioterapia, la flotación y las terapias de luz roja.
También dispone de un Biohack Recovery Lounge con tumbonas de sonido, botas de compresión y un traje linfático, y de una sede de la clínica de longevidad HUM2N que ofrece analíticas de sangre avanzadas, terapias de nutrientes por vía intravenosa y optimización hormonal.
En el Alchemy Bar, un clásico de los resorts Six Senses, puedes trabajar con el alquimista jefe para crear tinturas y tónicos personalizados a base de hierbas medicinales de temporada. El hotel cuenta incluso con un lector de cristales propio.
Clubes privados en hoteles a los que unirse en toda Europa
Six Senses Place, Londres
Una de las razones que hacen tan singular a Six Senses London es que se han restaurado muchos elementos del emblemático gran almacén Whiteley’s, desde la fachada catalogada de grado II hasta la gran escalera del vestíbulo. Son precisamente estos peldaños los que hay que subir para llegar a Six Senses Place, situado en la primera planta.
Los socios tienen acceso aquí a tres espacios: Dome Bar, Place Restaurant y Scala Bar. Dome Bar, llamado así por su lucernario, es un lugar ideal para hacer coworking, con una combinación de mesas largas con numerosos enchufes y rincones acogedores para reuniones, mientras que Scala Bar acoge buena parte de los eventos nocturnos.
Existen distintos niveles de membresía que dan acceso en mayor o menor medida a los espacios de bienestar. Además de todas las instalaciones mencionadas, el gimnasio es sin duda de los mejores que he visto en un hotel e incluye estudios de yoga y de pilates con reformer.
The Cover, Barcelona y Viena
Como ya hemos mencionado, los espacios de The Cover en Barcelona y Viena son diferentes, como lo serán también los clubes que abrirán pronto en Londres y Ámsterdam.
En Barcelona se puede acceder a The Club, un bar, restaurante y lounge exclusivo para socios; a una zona privada en The Rooftop, con vistas a la Casa Milà de Gaudí, y a The Den, donde se celebran muchos de los eventos del club.
En Viena están The Club, el acogedor espacio social Le Separé, el bar y restaurante The Terrace y The Theatre.
Ambos clubes cuentan con cabinas telefónicas privadas que se pueden reservar para hacer llamadas y con una zona de coworking llamada The Study.
En Barcelona hay spa y gimnasio, mientras que en Viena solo está este último. En los dos se ofrece una combinación de clases de fitness, yoga y meditación.
Se puede solicitar una membresía anual, aunque también existe una opción para nómadas digitales que da acceso durante tres meses consecutivos. Los socios disfrutan además de acceso a otros clubes, invitaciones a eventos y viajes organizados, así como descuentos en estancias de hotel y restauración.
Club Woodward, Ginebra
La cadena Auberge Collection dio su primer paso en el ámbito de los clubes privados con la apertura en marzo del Club Woodward en Ginebra.
Situado en The Woodward, una mansión Belle Époque convertida en hotel que abrió en 2021, el club ofrece tres niveles de membresía.
La membresía Salon, dirigida a los amantes de la gastronomía, incluye invitaciones a cenas privadas, catas y otros eventos a lo largo del año, así como acceso prioritario a Le Jardinier y Bar 37, además de L’Atelier Robuchon, el único restaurante de Ginebra con dos estrellas Michelin.
La membresía Essence da acceso al spa Guerlain, que cuenta con la piscina cubierta más larga de Ginebra, saunas, baños de vapor, duchas de nieve y de hielo y baños suecos. También incluye el uso del gimnasio y la participación en las clases que se imparten allí.
La membresía Premier incluye acceso a todo lo anterior.
Auberge Collection tiene previsto inaugurar este año Cambridge House en el barrio londinense de Mayfair, un hotel que también contará con un club privado para socios.