Los viajeros abandonan las piscinas climatizadas y se lanzan a lagos helados y baños salvajes, mientras un nuevo ránking global revela los destinos de aguas frías más vigorizantes del mundo.
Olvídese de las piscinas infinitas y los balnearios recalentados, cada vez más viajeros buscan en cambio la emoción de un chapuzón helado.
A medida que la tendencia de viajes de bienestar se orienta hacia experiencias más aventureras, la natación en agua fría y los baños en plena naturaleza viven un auténtico boom, con turistas que buscan lagos de aguas cristalinas, piscinas naturales en el mar y aguas glaciares, a menudo en parajes naturales espectaculares.
Ahora, un nuevo estudio ha establecido una clasificación de las mejores escapadas a aguas frías del mundo tras analizar más de 54.000 reseñas en Google de decenas de destinos.
Desde el idílico lago Bled en Eslovenia hasta los dramáticos lochs de las Highlands de Escocia y los lagos alpinos de intenso azul eléctrico de Canadá, la clasificación revela dónde encuentran los viajeros los baños más vigorizantes del planeta.
La metodología de la clasificación
Icewear, una marca islandesa de ropa, analizó reseñas de más de 60 lugares y elaboró su Hot and Cold Therapy Index (fuente en inglés).
La empresa analizó palabras clave asociadas a experiencias positivas, como "authentic", "relaxing", "transformative" e "invigorating", eliminó manualmente los falsos positivos, por ejemplo frases como "not relaxing" o "not beautiful", y solo tuvo en cuenta reseñas escritas en inglés para mantener la coherencia entre destinos.
Además de las mejores experiencias termales y balnearios, se clasificaron los enclaves de agua fría más destacados y los destinos de baño en plena naturaleza. Estos son los resultados.
Los mejores destinos del mundo para escapadas de agua fría y baño en plena naturaleza
Para los viajeros que buscan una escapada estimulante, los destinos de agua fría mejor valorados del mundo demuestran que un chapuzón helado puede ser tan reparador como un baño termal.
En primer lugar figura el lago Bled en Eslovenia, y el índice revela que el 76,8 % de sus reseñas son positivas.
Rodeado por las pintorescas montañas de los Alpes Julianos, este lago glaciar en el noroeste de Eslovenia ofrece aguas frías y cristalinas en un entorno idílico, lo que lo convierte en uno de los lugares con más encanto de Europa para nadar en agua fría y disfrutar de escapadas de bienestar junto al lago.
A continuación se sitúa el lago Moraine, en el parque nacional Banff, en Canadá, con un 72 % de opiniones positivas. Este lago alpino de origen nival y glaciar, en pleno corazón del Valley of the Ten Peaks, es famoso por el intenso tono azul de sus aguas, producido por la refracción de la luz solar en los sedimentos de roca, y por sus espectaculares vistas de montaña. Es un lugar solo apto para los bañistas más atrevidos, ya que apenas supera los 5ºC incluso en pleno verano.
Compartiendo la segunda posición, también con un 72 % de reseñas positivas, se encuentra el parque nacional de Cairngorms, en Escocia.
En las Tierras Altas orientales, el parque ofrece algunos de los mejores lugares de Europa para el baño en plena naturaleza, con lochs y ríos limpios enmarcados en paisajes de gran belleza. Entre los puntos más populares figuran el Loch Morlich y el Loch Insh, bordeados por playas de arena y altas colinas y montañas.
El agua se mantiene fría aquí durante todo el año, así que conviene comprobar la temperatura antes de lanzarse.
Canadá coloca dos enclaves entre los cinco primeros y, con un 71,2 % de reseñas positivas, el siguiente es el parque nacional Banff. Aunque el lago Moraine se encuentra dentro de sus límites, hay muchos más lugares para bañarse y algunos son bastante más templados.
Johnson Lake es uno de los pocos lagos de la zona que no se alimenta de glaciares y, por tanto, más cálidos, lo que lo hace adecuado para familias, mientras que Cascade Ponds es un destino muy frecuentado, con fondo de arena y una zona de playa de fácil acceso apta para nadar y chapotear. Para encontrar las temperaturas más altas, conviene ir a finales de julio o en agosto, cuando las temperaturas del aire son máximas.
Cierra el grupo de los cinco primeros el lago Tahoe, en Estados Unidos, con un 67,7 % de reseñas positivas.
Situado entre California y Nevada, este lago rodeado de montañas atrae a los aficionados al baño en plena naturaleza por sus claras aguas alpinas y su paisaje montañoso.
Los nadadores más aguerridos acuden cuando el agua está cerca de la temperatura de congelación, y quienes están menos acostumbrados al frío pueden optar por visitarlo entre junio y septiembre, cuando hay socorristas y el agua puede alcanzar hasta 21ºC.