Estados Unidos e Irán siguen manteniendo negociaciones de paz, según declara Karoline Leavitt, a pesar de que los medios de comunicación estatales iraníes afirman que el régimen ha rechazado el plan inicial de la Casa Blanca para acabar con la guerra.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está dispuesto a "desatar el infierno" contra Irán si Teherán no acepta un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio, ha asegurado con grandilocuencia este miércoles la portavoz de la Casa Blanca.
"Si Irán no acepta la realidad del momento actual, si no entienden que han sido derrotados militarmente y que seguirán siéndolo, el presidente Trump se asegurará de que reciban un golpe más duro de lo que han recibido nunca", ha dicho Karoline Leavitt durante una rueda de prensa. "El presidente Trump no va de farol y está preparado para desatar el infierno. Irán no debe calcular mal otra vez".
Estados Unidos e Irán siguen negociando, asegura Leavitt, a pesar de que los medios estatales iraníes afirman que Teherán ha rechazado el plan inicial de Washington para poner fin a la guerra. "Las negociaciones continúan; son productivas", ha afirmado la portavoz, añadiendo que hay "trazas de veracidad" sobre un presunto plan estadounidense que establece 15 exigencias a Teherán para dejar de bombardearles.
La emisora en inglés de la televisión estatal iraní 'Press TV' ha citado a un funcionario anónimo que asegura que Teherán ha rechazado la propuesta de Washington. "El fin de la guerra ocurrirá cuando Irán decida que debe terminar, no cuando Trump prevea su conclusión".
Recientemente dos diplomáticos pakistaníes aseguraron que la propuesta aborda un alivio de las sanciones contra Irán a cambio de un retroceso de su programa nuclear, límites a sus misiles y la reapertura del Estrecho de Ormuz, a través del cual se envía una quinta parte del petróleo mundial.
Trump ha designado como negociadores a sus colaboradores habituales en materia internacional: el enviado especial Steve Witkoff, su yerno Jared Kushner, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente J.D. Vance, con la excepción de Pete Hegseth, secretario de Defensa o, en el argot del Gobierno trumpista, de Guerra.
Irán presenta sus propias demandas
'Press TV' presentó la contrapropuesta del régimen persa, que incluye el cese de los asesinatos de sus máximos representantes, medios para asegurarse de que no se libra ninguna otra guerra contra este Estado, reparaciones por la guerra, el fin de cualquier hostilidad y el "ejercicio de la soberanía de Irán sobre el estrecho de Ormuz".
Cualquier negociación entre EE.UU. e Irán se enfrenta a desafíos monumentales, y tampoco está claro quién tiene ahora mismo autoridad para negociar en nombre del Gobierno de Irán, más allá del nuevo ayatolá. "Tenemos una experiencia muy catastrófica con la diplomacia estadounidense", ha declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, a 'India Today' el martes.