Robots humanoides se enfrentaron el sábado en Shanghái en la primera parada de la gira nacional por ciudades del Ultimate Robot Knock-out Legend (URKL).
Los robots se desplazaban de forma autónoma por el cuadrilátero, analizaban la postura de sus oponentes y seleccionaban sus respuestas en tiempo real.
En uno de los combates, un robot T800 siguió peleando a pesar de sufrir daños graves en la cabeza y en el cuello.
El evento supone un paso importante para demostrar cómo los robots humanoides pueden operar de manera autónoma en entornos dinámicos y con gran contacto físico, uno de los grandes retos para la inteligencia artificial encarnada.