Unas 150 mujeres se han graduado en la nueva academia de policía de Siria, en Al-Tal, al norte de Damasco, tras seis meses de formación.
En la ceremonia se las ve desfilar y realizar ejercicios.
El curso ha incluido instrucción militar y preparación física, además de procedimientos policiales, legislación y trabajo de campo.
La academia forma parte de los esfuerzos de las nuevas autoridades sirias por reconstruir las fuerzas de seguridad y aumentar la presencia de mujeres en la Policía.
Una de las graduadas, May Aklajneh, de 22 años, afirma que convertirse en policía era un sueño de infancia y que se incorporó en cuanto se abrió el proceso de incorporación.
Está previsto que esta primera promoción se integre en unidades del Ministerio del Interior en todo el país.