En Acapulco, varias personas colaboran para sacar una embarcación del agua mientras un fuerte oleaje azota la costa del Pacífico mexicano.
Un grupo de vecinos se esfuerza por arrastrar la embarcación hasta la orilla mientras grandes olas rompen en la playa.
Continúan tirando de ella para ponerla a salvo, con el mar todavía muy agitado. Este esfuerzo se enmarca en las precauciones que están tomando los residentes mientras el huracán Polo avanza mar adentro frente a la costa.
No se esperaba que la tormenta tocara tierra en México. Fue degradada a categoría cuatro después de haber alcanzado la categoría cinco, la máxima en la escala, mientras se desplazaba paralela a la costa del Pacífico.