La nave Starship de SpaceX ha alcanzado la órbita por primera vez este lunes, durante su decimocuarto vuelo de prueba, a pesar de que uno de sus motores se ha apagado de forma anticipada en la fase de ascenso.
Posteriormente, la nave ha desplegado 26 satélites Starlink de última generación, en lo que supone el primer despliegue orbital de estos nuevos satélites.
SpaceX había planificado un vuelo de alrededor de 10 horas, pero los controladores dieron por terminada la misión tras unas tres horas. Más tarde, la Starship volvió a entrar en la atmósfera sobre el Pacífico y amerizó al norte de Hawái.
El vuelo ha servido a SpaceX como una nueva prueba de su nave gigante, mientras la compañía continúa trabajando de cara a futuras misiones.