Se esperaba que decenas de miles se manifestaran en París y otras ciudades, con huelgas de docentes y bomberos, pero sin grandes impactos en el transporte público.
Decenas de adolescentes franceses han prendido fuego a contenedores de basura y han lanzado proyectiles en enfrentamientos con la Policía este martes, mientras mantenían el bloqueo de varios institutos en los que reclaman mejores condiciones.
Los alumnos de secundaria han organizado protestas frente a sus centros desde la semana pasada, por motivos que incluyen los horarios, el tamaño de las clases, la falta de profesores y aulas sobrecalentadas tras las recientes olas de calor.
El movimiento en los liceos, que corresponden a los últimos cursos de la enseñanza en Francia, comenzó en la región de Isla de Francia, en torno a París, donde las autoridades educativas han informado este martes de bloqueos en una decena de centros. Ahora se ha extendido a otras ciudades de todo el país.
Según informó un fotógrafo de AFP, estudiantes encapuchados se han concentrado ante el Lycée Cesar Baggio de Lille, en el norte de Francia, donde han prendido fuego a contenedores.
Marquesinas de autobús y paneles publicitarios han sido objeto de actos vandálicos, y se han lanzado botellas, adoquines y diversos objetos contra la Policía, que ha respondido disparando gases lacrimógenos.
En el Lycée Gabriel Guist'hau, en la ciudad occidental de Nantes, los adolescentes han apilado decenas de contenedores para impedir el acceso, mientras que en París se ha vivido un tenso cara a cara entre unos 30 estudiantes y un contingente policial frente al instituto Arago. Acciones similares se han registrado también en ciudades como Marsella, en el sur, Burdeos, en el oeste, y Lyon, en el sureste.
'Hijos de los suburbios'
En el instituto Lamartine de París, unos 80 estudiantes se han concentrado en el exterior con pancartas con lemas como "más horas de clase que de sueño" y "de 8:00 a 18:00, ¿somos alumnos o estamos detenidos?"
Según informó un periodista de vídeo de AFP, se vivieron escenas tensas en el Lycée Brequigny, en la ciudad noroccidental de Rennes, el instituto más grande de Bretaña, donde alrededor de un centenar de estudiantes lanzaron proyectiles contra el edificio.
Las protestas coinciden con la convocatoria por parte de los sindicatos de una jornada de manifestaciones en todo el país y también de huelgas contra el presupuesto del primer ministro, Sébastien Lecornu, un estrecho aliado del presidente Emmanuel Macron.
Se esperaba que decenas de miles de personas se concentraran en París y otras ciudades, con profesores y servicios de bomberos en huelga en todo el país, aunque sin afectar gravemente al transporte público.
"La rabia es inmensa. Yo advierto al Gobierno, debe atender las reivindicaciones y revisar el proyecto de presupuesto, que es peligroso para el país y nos lleva directamente contra el muro de la recesión a 200 kilómetros por hora", afirmó a BFM TV la líder del sindicato de línea dura CGT, Sophie Binet.
Una alumna de 17 años del instituto Lamartine, que pidió no ser identificada, explicó que les había indignado la falta de recursos, las aulas sobrecalentadas y unos horarios demasiado cargados. "También estamos aquí para apoyar a nuestros profesores, que tienen una cantidad de trabajo enorme en comparación con lo que ganan", dijo a AFP.
Lecornu afirmó el lunes que cualquier escalada de las protestas en los institutos sería "irresponsable" y cargó contra el partido de izquierdas radical La Francia Insumisa (LFI) por fomentar las movilizaciones.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, afirmó que el lunes se produjeron 164 detenciones y que 180 centros se vieron afectados, y añadió: "No podemos tolerar excesos". En la suburbio parisino de bajos ingresos de Seine-Saint-Denis, el alcalde del distrito por La Francia Insumisa, Bally Bagayoko, se sumó a una protesta de cientos de estudiantes en el Lycée Paul-Eluard.
Encabezando a los estudiantes en una interpretación de la Marsellesa, calificó las protestas de "totalmente legítimas" y denunció que las zonas de bajos ingresos reciben menos recursos que las de renta más alta.