Los científicos que supervisan el glaciar del Ródano, en Suiza, están midiendo una pérdida de hielo acelerada tras un verano de altas temperaturas.
Analizan el agua de deshielo, utilizan colorantes para seguir su recorrido y calculan cuánto ha descendido la superficie del hielo.
Los glaciares suizos perdieron en 2026 el 5,5% del volumen de hielo que les queda, el segundo mayor descenso anual registrado hasta ahora. Las olas de calor persistentes en verano y un invierno seco, con escasas nevadas, dejaron al hielo con menos protección y provocaron que la fusión comenzara antes.
Algunos glaciares han perdido entre 2,5 y 4 metros de espesor este año, y en ciertas lenguas glaciares se han registrado pérdidas de hasta 10 metros.