Los trabajadores sanitarios de Butembo, en el este de la República Democrática del Congo, utilizan un laboratorio móvil para analizar muestras de casos sospechosos de ébola.
Los técnicos trabajan en el interior de los camiones, donde un sistema de presión negativa contribuye a proteger al personal y al entorno.
Las instalaciones pueden trasladarse a otros lugares si un brote lo requiere, lo que permite realizar las pruebas más cerca de las comunidades afectadas.
La unidad móvil también ha reducido el tiempo necesario para el diagnóstico. Los médicos señalan que resultados que antes tardaban hasta 72 horas ahora pueden estar disponibles en un plazo de 24 horas y, en algunos casos, en tan solo seis horas.
Las pruebas más rápidas ayudan a orientar a los pacientes hacia la atención médica adecuada y permiten que los casos confirmados reciban tratamiento antes.