Cientos de manifestantes se han concentrado cerca del Parlamento español, en Madrid, para rendir homenaje a Maricarmen Abascal, una pensionista de 87 años que murió un mes después de ser desahuciada de su casa de toda la vida.
Velas, flores y un cartel con el mensaje 'Adios Maricarmen' se han colocado en las inmediaciones, mientras los manifestantes levantaban los brazos y coreaban consignas.
Su muerte ha intensificado la indignación por la crisis de la vivienda en España. En la Puerta del Sol sigue instalado un campamento de protesta, con tiendas de campaña, pancartas y octavillas que llenan la plaza.
Los manifestantes reclaman a las autoridades una actuación más decidida, mientras los principales sindicatos de España han anunciado una huelga general para el 11 de noviembre por la vivienda y los salarios.