Una intensa nevada ha cubierto la región de Magadán, en el Lejano Oriente ruso, ha vuelto las carreteras muy peligrosas y ha dejado el tráfico prácticamente paralizado. Los camiones tienen dificultades para subir por las vías cubiertas de nieve, mientras que los autobuses interurbanos se han retrasado o han sido suspendidos.
Las autoridades han desplegado quitanieves para despejar las carreteras y han pedido a los conductores que eviten los desplazamientos de larga distancia.
Vecinos han relatado que han tenido que esperar en las estaciones de autobuses por unos servicios que no han podido funcionar debido a las condiciones meteorológicas. Se ha pronosticado más nieve intensa y húmeda, acompañada de fuertes vientos.