En la isla Mataking, frente al estado malasio de Sabah, el personal de conservación recoge crías de tortuga verde, las coloca en cajas y las suelta en la playa.
Las diminutas tortugas avanzan luego hacia el mar mientras los trabajadores las observan entrar en el agua.
Este trabajo forma parte de décadas de esfuerzos de conservación que han contribuido a la recuperación mundial de la especie.
La incubadora de Mataking ha reunido cerca de 36.000 huevos desde su apertura en 2006, según su director gerente. Colabora con WWF-Malaysia y con el Departamento de Vida Silvestre de Sabah para proteger los nidos y mejorar las tasas de supervivencia.
También pueden verse tortugas adultas alimentándose y nadando alrededor de los arrecifes de coral de la isla.