Los sindicatos temen que el paquete de ahorro propuesto por el Gobierno pueda afectar a trabajadores, pensionistas y hogares con bajos ingresos. Se oponen a posibles cambios en la indexación salarial, el IVA y otras medidas que afectan al poder adquisitivo, y sostienen que las personas con mayores recursos deberían aportar más.
Los estudiantes también se han sumado a la marcha para protestar contra los recortes en educación, el aumento de las tasas y reformas que temen que puedan hacer la universidad menos asequible.
La manifestación ha comenzado con multitud de personas portando pancartas, poniendo música y bailando por la capital. Pero más tarde se han registrado incidentes violentos cerca de la estación de ferrocarril Bruselas-Midi, donde algunos manifestantes han lanzado objetos y fuegos artificiales contra la Policía.
Los agentes han respondido con cañones de agua y gases lacrimógenos, mientras algunos manifestantes les han devuelto los botes de gas lacrimógeno. La Policía ha desplegado unidades adicionales equipadas con lanzadores de gases lacrimógenos, apoyadas por un helicóptero.
Se han registrado nuevos disturbios cerca de la estación de Bruselas-Central. La Policía ha indicado que los enfrentamientos han tenido lugar al margen y separados de la marcha sindical principal.
En un primer momento la Policía informó de 21 personas detenidas, entre ellas 13 menores, pero la cifra ha ascendido a más de 100 este viernes por la tarde, con alrededor de 30 detenciones judiciales y 80 detenciones administrativas. No había cifras confirmadas de víctimas, pese a los enfrentamientos, los incendios y los daños materiales. La Policía ha añadido que la marcha sindical principal se ha mantenido pacífica.