Recoger productos, colocarlos en las estanterías y repetir los mismos movimientos durante horas. En un supermercado Føtex cerca de Copenhague, unos robots están aprendiendo a realizar una de las tareas más laboriosas del comercio minorista.
Desarrolladas por la empresa emergente danesa Hive Robots y fabricadas por la china Unitree, las máquinas han estado en fase de entrenamiento desde junio. Por ahora, operadores humanos guían cada movimiento, ayudando a la inteligencia artificial a aprender cómo manejar distintos productos.
El objetivo es que puedan reponer las estanterías de forma autónoma a principios de 2027, trabajando sobre todo de noche, cuando el supermercado está cerrado.
El experimento forma parte de un ensayo más amplio con Salling Group, el mayor minorista de Dinamarca, que cuenta con más de 2.000 tiendas en seis países europeos.
Según Føtex, los trabajadores dedican entre el 40 y el 50% de su tiempo a rellenar estanterías. La cadena espera que los robots acaben asumiendo parte de este trabajo físico repetitivo y permitan que los empleados dispongan de más tiempo para atender a los clientes.
Más adelante, las máquinas podrían comprobar fechas de caducidad, detectar estanterías vacías y localizar productos mal colocados. Pero todavía trabajan más despacio que las personas y necesitan una estrecha supervisión.
La legislación danesa también tendría que cambiar antes de que los robots pudieran operar de forma autónoma entre los compradores. Por ahora, el proyecto se centra en el trabajo nocturno y en tareas lejos de los clientes.