Está previsto que los reyes de España visiten Ceuta este martes, 13 de octubre, cuando el enclave norteafricano sigue recuperándose de una crisis migratoria sin precedentes. Los días 30 y 31 de julio, más de 70.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos, una cifra cercana a la población total de la ciudad, de 80.000 habitantes.
La mayoría regresó a las pocas horas, pero miles permanecieron durante semanas en campamentos improvisados y alojamientos de emergencia. Este domingo, más de 350 agentes de Policía y soldados han participado en una operación para desmantelar el último gran asentamiento informal en El Guano y han trasladado a sus residentes a centros de acogida.
La crisis ha puesto de manifiesto profundas divisiones en Ceuta, donde los musulmanes representan en torno al 40% de la población. Mientras algunos vecinos han reclamado un control más estricto de la frontera, otros han criticado la hostilidad hacia los migrantes. En el barrio mayoritariamente musulmán de El Príncipe, los residentes dieron cobijo a mujeres y niños, mientras que el representante comunitario Ahmed Enfed-Dal denunció los ataques contra los refugios y los intentos de impedir los repartos de comida de la Cruz Roja.
Está previsto que los reyes se reúnan con responsables locales y representantes de la sociedad civil antes de desplazarse a Melilla este miércoles. Es su primera visita a los dos enclaves desde 2007 y llega en la antesala de las elecciones generales del 29 de noviembre en España, con la migración como uno de los grandes temas políticos. Las reivindicaciones territoriales de Marruecos añaden una dimensión diplomática adicional al viaje.