La manifestación ha tenido lugar frente al Tribunal Superior Regional Hanseático, coincidiendo con la apertura del juicio bajo estrictas medidas de seguridad. Los manifestantes portaban pancartas con el lema "Russia is a Terrorist" (Rusia es un terrorista) y cuestionaban la decisión de presentar cargos por crímenes de guerra. Una de las pancartas marcaba la diferencia entre dañar un gasoducto y bombardear edificios o matar a civiles.
Ivan Kuritsyn, de la organización Citizens’ Initiative Vilni De Ua, una entidad sin ánimo de lucro creada por ucranianos desplazados por la guerra, explicó que los manifestantes habían acudido para mostrar su solidaridad con Serhii Kuznietsov.
El acusado, de 50 años, identificado por la Fiscalía alemana como Serhii K., está acusado de haber ayudado presuntamente a organizar la operación que dañó los gasoductos Nord Stream 1 y 2 el 26 de septiembre de 2022. Según los fiscales, habría dirigido a un equipo de buceadores, un patrón de barco y un experto en explosivos.
Se enfrenta a varios cargos, entre ellos delitos relacionados con las explosiones, daños a la propiedad, perturbación de servicios públicos y un presunto crimen de guerra que afecta a infraestructuras civiles. No ha sido condenado.
Los gasoductos fueron diseñados para transportar gas ruso a Alemania. Se espera que el juicio se prolongue durante varios meses, con vistas programadas hasta febrero.