El denso humo de los incendios forestales en Indonesia ha teñido de un llamativo amarillo y naranja el cielo sobre Palangkaraya este jueves 15 de octubre, reduciendo la visibilidad a apenas unas decenas de metros. Las imágenes aéreas muestran cómo la capital de la provincia de Kalimantan Central casi desaparece bajo la bruma, con la rotonda de Talawang y una estatua cercana apenas visibles.
A cientos de kilómetros de distancia, Singapur también ha quedado cubierta por el humo, lo que hace que su emblemático complejo Marina Bay Sands sea casi indistinguible en el perfil urbano. Carreteras, puentes y vehículos en circulación han quedado envueltos en la densa bruma. La contaminación procede de los incendios que llevan meses ardiendo en Indonesia, enviando enormes nubes de humo más allá de las fronteras del país.
La bruma se ha extendido también a Malasia, Filipinas y Timor Oriental, lo que ha despertado preocupación por la calidad del aire en todo el Sudeste Asiático. En Timor Oriental, las autoridades han ordenado el cierre de las escuelas durante tres días a causa del humo. Las escenas de Palangkaraya y Singapur ilustran la magnitud de una crisis regional de contaminación que sigue afectando a la vida cotidiana mucho más allá de las zonas directamente amenazadas por los incendios.