En Lyon, los bomberos han acudido a un incendio en la oficina de turismo de la ciudad, donde la fachada ha quedado ennegrecida y el humo seguía saliendo del edificio. En los comercios cercanos se han registrado actos de vandalismo y saqueos, mientras los vecinos fotografiaban los daños. Grupos de jóvenes se han sumado a las tareas de limpieza, ayudando a recuperar unas calles aún marcadas por la violencia del día anterior.
En París, los cristales rotos y los escaparates dañados eran visibles en el centro comercial Les Halles, en la Ópera de París y en varias grandes cadenas, entre ellas Nike, Sephora y Burger King.
En Marsella, los equipos de limpieza han lavado con mangueras la Rue Saint-Ferréol, donde las tiendas dañadas, las cajas de zapatos esparcidas y los restos daban testimonio de los disturbios. La ciudad ha abierto un punto de información para los negocios afectados, mientras la Policía municipal patrulla la zona.
En las tres mayores ciudades de Francia, empleados municipales, comerciantes y voluntarios han empezado a retirar los cristales rotos y a reparar los escaparates después de que las manifestaciones convocadas en todo el país el sábado contra el aumento del coste de la vida derivaran en disturbios y saqueos.