La lluvia torrencial ha provocado graves inundaciones en el este de España, que han dejado al menos cuatro muertos y han obligado a efectuar más de 400 rescates en la región de Valencia.
Las riadas se han llevado coches aparcados, han anegado carreteras y han dejado a algunos vecinos atrapados, por lo que los equipos de emergencia han evacuado a personas en helicóptero hasta lugares seguros.
En Oliva, una de las zonas más afectadas, han muerto dos personas, entre ellas una mujer de 79 años que ha sido encontrada en su domicilio.
Las autoridades han ordenado el confinamiento en torno a 100 municipios durante varias horas, mientras la intensa lluvia castigaba la costa mediterránea. La mayoría de las restricciones se han levantado a primera hora de la tarde de este lunes, a medida que mejoraban las condiciones.