El crudo Brent se mantiene cerca de máximos de cinco meses, en torno a los 110 dólares por barril, mientras la incertidumbre sobre el suministro y el riesgo de nuevos ataques iraníes mantienen la presión sobre los precios.
Los precios del petróleo han seguido negociándose en torno a máximos de cinco meses este martes por la mañana, mientras los operadores evalúan el riesgo de nuevos ataques iraníes en el estrecho de Ormuz, en un contexto de flujos relativamente sólidos de crudo desde el golfo Pérsico.
Los futuros del crudo Brent, referencia internacional, se negociaban en torno a 110 dólares el barril antes de la apertura de los mercados europeos, mientras que el referente estadounidense, el WTI, superaba los 104 dólares por barril para entrega el mes próximo.
Según los estrategas de materias primas de ING, los precios elevados pese a los fuertes flujos "sugieren que el mercado está incorporando una prima de riesgo significativa, dada la volatilidad de la situación". Por ahora no hay indicios de que esa prima de riesgo vaya a reducirse.
Los expertos añadieron que las tarifas de transporte de petroleros en niveles récord están encareciendo los costes. EE.UU. estudia permitir la venta de petroleros sancionados, lo que les permitiría volver al mercado legal, aumentar la capacidad de transporte y abaratar los costes de entrega del petróleo. Sin embargo, señalaron que sigue sin estar claro cuánta capacidad adicional aportaría esta medida ni con qué rapidez podría aliviar los precios.
El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, explicó a la cadena 'Fox News' que los flujos de crudo desde el golfo han recuperado alrededor del 80% de su nivel anterior a la guerra. No obstante, el suministro de productos refinados afronta restricciones mayores.
Mientras tanto, los precios spot del gas natural licuado (GNL) en Asia han subido el lunes hasta 30,4 dólares por millón de unidades térmicas británicas, su nivel más alto desde diciembre de 2022, informó 'Bloomberg' citando a operadores. Todo ello se produce después de que el servicio británico UK Maritime Trade Operations informara de que un buque de GNL fue atacado desde una pequeña embarcación frente a las costas de Yemen el sábado, lo que alimenta las preocupaciones sobre la seguridad de los envíos de energía en la región.
Los precios del gas en Europa también se negociaban cerca de sus niveles más altos de los últimos años. Los futuros de gas natural TTF holandés para entrega el mes próximo se situaban ligeramente por debajo de 88 euros por megavatio hora este martes por la mañana, después de haberse relajado desde algo más de 89 euros justo antes de las 6:00, según datos de ICE.
Las bolsas, en números rojos
Las bolsas europeas han abierto este martes con ligeras caídas, tras la presión registrada el lunes, jornada en la que las acciones y los bonos franceses encabezaron los descensos. Las protestas en Francia han lastrado el sentimiento del mercado y han vuelto a poner el foco en la insostenibilidad de las finanzas de la segunda mayor economía de Europa.
En Londres, el FTSE 100 cedía un 0,2% en la apertura, al igual que el CAC 40 en París, mientras que el DAX de Fráncfort perdía más de un 0,4%.
En el Reino Unido, el sentimiento de los inversores recibía un ligero apoyo por las informaciones de que el ministro de Hacienda británico, John Healey, no subirá el impuesto sobre las ganancias de capital en los Presupuestos de la próxima semana. El tipo del impuesto se sitúa actualmente en el 18% para los contribuyentes de tramo básico y en el 24% para los de tramo superior, frente a unos tipos del impuesto sobre la renta de entre el 20% y el 45%.
Además, el mercado laboral británico se ha mostrado más resistente de lo previsto. La tasa de paro ha bajado al 4,7% en los tres meses hasta agosto, desde el 4,9%. El número de trabajadores en nómina en el país aumentó en 13.000, el mayor incremento en un año. Unos datos más sólidos podrían dar al Banco de Inglaterra más margen para mantener estable su tipo de interés principal mientras combate la inflación.
En Asia, las empresas tecnológicas han encabezado fuertes pérdidas, ya que los inversores han pasado por alto el rebote de Wall Street en medio de crecientes temores sobre el boom de inversión en inteligencia artificial, a la espera de importantes publicaciones de resultados.
El Nikkei 225 de Tokio ha caído un 1,3%, con Kioxia cediendo cerca de un 2% y el inversor tecnológico SoftBank desplomándose más de un 5%. El índice compuesto de Shanghái se ha recuperado para cerrar con un avance del 0,1%. En Hong Kong, el índice de referencia ha retrocedido un 1,1%, mientras que el Kospi de Corea del Sur ha perdido más de un 3,7% cuando han abierto los mercados europeos.
La compañía surcoreana de infraestructuras de inteligencia artificial Elice se ha desplomado hasta un 33% en su debut en el Kosdaq, en medio de la preocupación por los costes de financiación, la competencia y la rentabilidad a largo plazo de la inversión en IA.
La taiwanesa TSMC también se encontraba en terreno negativo, aunque el índice Taiex del país ha avanzado ligeramente.
También se han registrado pérdidas en Sídney, Singapur, Wellington y Manila.
Las ventas se han producido pese a una sesión positiva en Wall Street, donde el Nasdaq ha avanzado con fuerza impulsado por las subidas de Amazon, Microsoft y Nvidia.
La atención se centra ahora en los resultados empresariales, con SpaceX, Meta y Tesla previstas para publicar sus cuentas esta semana.
Desde que las bolsas marcaron máximos históricos en junio, los inversores se preguntan cada vez más si las empresas tecnológicas justifican sus elevadas valoraciones, y cuándo, si es que ocurre, se traducirá en beneficios su enorme gasto en inteligencia artificial.
La subida de los tipos de interés también ha aumentado la preocupación por las empresas muy endeudadas, dado que unos costes de financiación más elevados presionan sus cuentas.
En el mercado de deuda, las rentabilidades de los bonos soberanos a 10 años de EE.UU., Alemania y Francia han retrocedido ligeramente, con el rendimiento estadounidense en torno al 5,123%, el francés en el 4,903% y el alemán en torno al 3,439% justo después de la apertura europea.
En el mercado de divisas, el dólar estadounidense retrocedía ligeramente hasta 158,45 yenes japoneses desde 158,46 yenes. El euro se negociaba a 1,1225 dólares, prácticamente sin cambios frente a los 1,1227 dólares.
El precio del oro se situaba ligeramente a la baja en la apertura de las bolsas europeas, en torno a 4.152,80 dólares por onza.